Tips para trasplantar

El trasplante, es decir, pasar las plántulas de los semilleros a su lugar definitivo de crecimiento, es uno de los pasos delicados durante el cultivo de plantas, ya sean hortalizas u ornamentales. En esta etapa las plantas son muy delicadas y cualquier fallo durante el trasplante puede llegar a provocar su debilidad, aumentar la propensión sufrir a enfermedades y plagas y otros problemas durante su desarrollo.

Después de preparar los semilleros o almácigos debemos esperar algunas semanas (más o menos dependiendo de la planta de la que se trate) hasta que las semillas han germinado, brotado y las plantas son lo suficientemente maduras como para ser trasplantadas. Normalmente, se puede decir que la plántula ya está lista para trasplantar porque podremos observar que ésta ya ha sacado las primeras hojas verdaderas y es entonces cuando podemos proceder y realizar el trasplante.

Para ponértelo fácil te recomiendo que pongas en prácticas estos 5 consejos para trasplantar de forma sencilla y sin estresar a las plantas:

1- La noche anterior riega la maceta o el suelo en el que vas a trasplantar. Asegúrate de que la tierra tiene buen drenaje y de que ésta va a tener un buen contenido en materia orgánica para poder nutrir a la planta.

2.- Al día siguiente o después de haber dejado unas horas tras el riego, utilizando un trasplantador, una pala para trasplantar o incluso un palo, iremos haciendo agujeros en el sustrato del diámetro de la base de la plántula. Deja la suficiente distancia entre plántula y plántula.

3.- Con cuidado sacamos las plántulas de los semilleros. Ayúdate con alguna de las herramientas que hemos mencionado antes y procura no dañar las pequeñas raíces y las tomaremos por las hojas con cuidado. No retires la tierra que hay entre las raíces, déjala tal cual está y colócala en el agujero que has hecho. Debe caber perfectamente y tener suficiente espacio para que quepan bien las raíces. Cubre con la tierra y repite la operación con el resto de plántulas.

4.- Después de trasplantar es importante que terminemos igual que empezamos: regando. Riega las plantas trasplantadas con mucho cuidado de dañar las partes aéreas (tallo y hojas) y sin remover la tierra. No hace falta que las encharquemos, solamente regar lo suficiente para que la tierra esté mojada. Pon alguna etiqueta o similar para recordar la fecha de la siembra, la del trasplante y la variedad de planta.

5.- Es recomendable que el trasplante se haga a última hora de la tarde o bien que se provea a las plántulas de sombra durante las primeras 48 horas tras el trasplante para que éstas se adapten mejor y se evite el estrés. Evita que las dé el sol directo durante los dos primeros días para facilitar su adaptación.

FUENTE

Comentario

  1. Gracias por su orientación

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