Reino Unido puede compensar emisiones agrícolas preservando la naturaleza

Reino Unido puede compensar emisiones agrícolas preservando la naturaleza

El nuevo estudio sugiere que incrementando la cobertura forestal del 12 al 30 por ciento de las tierras de Reino Unido en los próximos 35 años -similar a Francia y Alemania, pero todavía inferior a la media europea– y restaurar 700.000 hectáreas de turberas húmedas, estos hábitats podrían actuar como un “sumidero” de carbono: succionando y almacenando carbono.

Un estudio ha demostrado que las emisiones de la industria agrícola de Reino Unido podrían ser compensadas en gran medida hacia 2050 preservando tierras de producción de alimentos.

Esto se podría lograr si Reino Unido elevara los rendimientos agrícolas y los acoplara con la ampliación de las áreas de bosques naturales y humedales para que coincida con sus vecinos europeos.

El nuevo estudio sugiere que incrementando la cobertura forestal del 12 al 30 por ciento de las tierras de Reino Unido en los próximos 35 años -similar a Francia y Alemania, pero todavía inferior a la media europea– y restaurar 700.000 hectáreas de turberas húmedas, estos hábitats podrían actuar como un “sumidero” de carbono: succionando y almacenando carbono.

Esto podría ser suficiente para cumplir con los objetivos gubernamentales de reducción de gases de efecto invernadero en un 80 por ciento para el año 2050 para el sector de la agricultura. La agricultura produce actualmente alrededor del 10 por ciento de todas las emisiones de gases de efecto invernadero dañinos de Reino Unido.

Los nuevos bosques y humedales serían más que un sumidero de carbono, según los investigadores, ya que ayudarían a sustentar la vida silvestre en declive de Reino Unido –incluyendo muchas especies de interés para la conservación– proporcionando más áreas para la recreación de la naturaleza y ayudando a reducir las inundaciones.

Sin embargo, para hacer espacio para la restauración de hábitats y para cumplir con el aumento del nivel de la demanda de alimentos, la preservación de la tierra dependería de los incrementos en los rendimientos agrícolas, de modo que las necesidades de alimentos puedan ser satisfechas en menos tierras de cultivo. El nuevo estudio, publicado este lunes en la revista ‘Nature Climate Change’, es el primero en mostrar que la preservación de la tierra tiene el potencial técnico para reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero a escala nacional.

“La tierra es una fuente de gases de efecto invernadero si se utiliza para cultivos hambrientos de fertilizantes agrícolas o ganado productor de metano, o puede ser un sumidero de gases de efecto invernadero a través de su captura. Si aumentamos los bosques y los humedales, esas tierras almacenan carbono en los árboles, fotosintetizándolo en las raíces, y llevándolo hacia abajo en el suelo”, dice el autor principal, el profesor Andrew Balmford, del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge, Reino Unido.

“Estimamos que al aumentar de forma activa los rendimientos agrícolas, Reino Unido puede reducir la cantidad de tierra que es fuente de gases de efecto invernadero, aumentando el ‘sumidero’, y capturando el carbono suficiente para alcanzar los objetivos nacionales de reducción de emisiones para el sector de la agricultura en el 2050”, afirma este experto.

El estudio se originó a partir de un taller organizado como parte de la nueva Iniciativa para la Conservación de Cambridge, que convocó a los principales expertos y les pidió que “miraran en sus bolas de cristal”, recuerda Balmford. “Queríamos saber qué incrementos de alimentos estimaban que eran alcanzables en una escala de tiempo de 2050 en todos los sectores agrícolas y ganaderos”, dice.

El potencial que identificaron incluyó mejorar la gestión agrícola y la optimización de los programas de cría para producir plantas que son mejores en la captura de los nutrientes del suelo, la luz del sol y el agua, y para producir animales más eficientes que produzcan menos metano. Luego, los científicos usaron estos y otros datos para generar una serie de escenarios modelados que proyectaran los rendimientos agrícolas a largo plazo, que oscilaron entre descensos de rendimiento hasta un crecimiento sostenido con un promedio de rendimiento del 1,3 por ciento por año hasta 2050.

Si los rendimientos aumentan, la zona de tierras de cultivo necesarias para la producción de alimentos puede disminuir permitiendo escatimar en campos. Mediante la conversión de la tierra preservada a hábitats naturales de bosques y humedales, lo que habría sido una gran parte de la cobertura del suelo nativo de Reino Unido en el pasado, se crea un sumidero de carbono que la investigación sugiere que podría acercarse a anular las emisiones agrícolas en sólo unas pocas décadas.

El doctor Toby Bruce, coautor de Rothamsted Research, en Reino Unido, afirma: “Los nuevos resultados muestran el valor de preservar la tierra para reducir gases de efecto invernadero. Para permitir esta productividad tiene que aumentarse en el resto del terreno, por ejemplo, reduciendo al mínimo las pérdidas de cultivos por plagas, malezas y enfermedades o mediante la mejora de la nutrición del cultivo”.

“Nos aseguramos de que cumplen los requisitos de producción esperados en todas nuestras cifras y luego exploramos las consecuencias de las diferentes formas de alcanzarlos”, señala. Sin embargo, no es todo o nada, dicen los investigadores, que llevaron a cabo una gran cantidad de análisis en torno a diferentes formas de utilización de la preservación de la tierra y distintos niveles de crecimiento de los rendimientos, los residuos de los consumidores y el consumo de carne, que tiene una huella ecológica desproporcionada.

“Reducir el consumo de carne parece ofrecer un mayor potencial de mitigación para disminuir el desperdicio de alimentos, pero lo más importante es que nuestros resultados ponen de relieve los beneficios de combinar las medidas”, añade Balmford. “Por ejemplo, el acoplamiento incluso del crecimiento moderado del rendimiento con la preservación de la tierra y las reducciones en el consumo de carne tiene el potencial técnico de superar una disminuciónn del 80 por ciento en las emisiones netas”, calcula.

FUENTE: ecoticias.com

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