“Latinoamérica es el granero del mundo”: FAO

“Latinoamérica es el granero del mundo”: FAO

Aunque América Latina y el Caribe tengan el potencial para ser la despensa de los alimentos más importante del mundo, temas como el acceso a tecnologías, educación, pobreza rural y el hambre, siguen estando en la agenda de la FAO.

agricultura familiar

El director General de la FAO, el brasileño José Graziano, advirtió del impacto que el cambio climático ocasionará en América del Sur, una región que, según dijo, “se ha convertido en el granero del mundo”.

“Afortunadamente América Latina encabeza la erradicación del hambre en el mundo”, subrayó el responsable de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), quien explicó que dentro de la región hay 16 países que ya han cumplido con este objetivo.

Pero hay zonas, como el Caribe, que están más atrasadas, en tanto que América Central y México se encuentran en una situación intermedia, detalló.

La meta prioritaria de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, establecidos el año 2000 por Naciones Unidas, es garantizar la alimentación de la población mundial, enfatizó.

No faltan alimentos

José Graziano, quien durante la presidencia de Lula da Silva fue el ministro que impulsó el programa Hambre Cero, explicó que la razón por la cual en la región todavía hay 47 millones de personas con hambre no es porque falten alimentos, como en África, sino porque parte de la población no tiene acceso a ellos.

“En América Latina hay una disponibilidad de alimentos como no existe en ninguna otra parte del mundo”. Aquí el problema es la distribución de la riqueza y el empleo precario, “porque los salarios son muy bajos debido al excedente de mano de obra”, explicó.

Es por ello que la FAO está enfocando sus esfuerzos en transmitir la idea de que la alimentación es un derecho básico y que los estados deben garantizar el acceso a los alimentos de los más desfavorecidos.

Y también en identificar a las personas que aún padecen hambre, porque este es un problema que en ocasiones está solapado.

El perfil de quienes padecen desnutrición en América Latina corresponde mayoritariamente a mujeres indígenas, madres de muchos niños, que viven en zonas rurales sin acceso a servicios básicos, en áreas andinas y de Centroamérica y el Caribe, señaló el director General de la FAO.

Pero también en las áreas urbanas hay bolsas de desnutrición, que afectan sobre todo a los desempleados y sus familias, que suelen ser desplazados del campo que no han encontrado oportunidades en la ciudad.

Especialmente grave es la situación en Haití, donde el 70 % de la población está en situación de pobreza extrema y el 49,8 % padece desnutrición.

Factor climático

En general, la zona del Caribe representa un verdadero problema para la FAO a causa de fenómenos como la “devastadora difusión de enfermedades transfronterizas”, la pérdida de importancia de la agricultura como factor de desarrollo y los huracanes.

De hecho, los cálculos de este organismo son que en los últimos veinte años, los fenómenos asociados al cambio climático han supuesto una pérdida del 2 % del Producto Interno Bruto de esos países.

“El cambio climático no es un problema del futuro sino del presente. Los impactos están siendo mayores de lo que se pensaba y todavía no sabemos cómo va a afectar a la producción de alimentos”, advirtió el responsable mundial de la FAO.

El granero del mundo

José Perdomo, presidente Ejecutivo de CropLife Latin America, al igual que Graziano, señaló que la región tiene el mayor potencial agrícola del mundo por sus extensiones de tierra, mano de obra y clima.

“Latinoamérica es el mayor potencial agrícola que hay en el ámbito mundial”, opinó Perdomo al señalar que el 97 % de la agricultura está en los países en desarrollo “y somos un área en desarrollo, tenemos todo el potencial por delante”, dijo.

Al poner como ejemplo a Argentina y Brasil (salvando las diferencias en extensión de territorio con los restantes países) señaló que la agricultura es en la región un “gran motor” que crea riqueza a gran y pequeña escala.

Tecnología agrícola y educación

“Apuesto totalmente en que América Latina está avanzando”, en temas agrícolas, dijo Perdomo, aunque reconoció que en el camino hay obstáculos, como políticas agrícolas de algunos gobiernos y “miedos infundados” para el acceso a tecnologías.

Según el presidente Ejecutivo de CropLife Latin America, el “90 % de la biotecnología hoy en día está siendo implementada por pequeños agricultores en 27 países” y señaló que el año pasado 18 millones de agricultores sembraron 180 millones de hectáreas.

La tecnología administrada y desarrollada de “manera seria” es una de las llaves importantes para el desarrollo y la seguridad alimentaria del mundo, indicó.

Perdomo remarcó la importancia de invertir en educación para que los agricultores puedan acceder a nuevas tecnologías y procedimientos a la hora de realizar sus actividades.

Consideró indispensable educar a los agricultores pequeños y medianos pues producen el “70 % del alimento que se consume en el mundo”.

En América Latina y el Caribe, la agricultura genera el 28 % de empleo, según CropLife Latin America, una organización gremial internacional sin fines de lucro que representa a la industria de la ciencia de cultivos, integrada por nueve compañías y una red de asociaciones en 18 países de la región.

Aún se puede cultivar

Perdomo indicó que actualmente hay disponibles en el ámbito mundial 286 millones de hectáreas que se pueden llevar a la agricultura sin tocar la Amazonía o los bosques y resaltó que es indispensable mejorar en productividad para aprovechar todo el potencial de las áreas actualmente cultivadas.

Opinó que, en cuanto a América Latina, se necesita desarrollar y usar mejor la tecnología que existe: “Hoy en día se pierde 20 a 30 % aún de las cosechas por no usar los agroquímicos o los productos bien”.

“Si no usáramos los agroquímicos hoy en día, 50 % de la producción no existiría”, indicó el guatemalteco, quien se declaró “convencido” de que América Latina tiene en el campo, además, la fuente de su seguridad alimentaria.

FUENTE: elmundo.com

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