Las dificultades del arroz dominicano

Las dificultades del arroz dominicano

El arroz es un componente por excelencia de la canasta básica alimenticia de República Dominicana. Es tanto así, que de manera tradicional al plato más consumido al mediodía (arroz, habichuela y carne) le dicen la “bandera”, en alusión a los colores del símbolo patrio, que son blanco, rojo y azul.

De acuerdo con un informe publicado por el Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola (IICA), el arroz, cuyo nombre científico es “Oriza sativa”, es el segundo alimento más importante en el mundo, solo superado por el trigo.

República Dominicana es un país autosuficiente en el cultivo de arroz, con una producción promedio anual que, de acuerdo con estadísticas del Banco Agrícola, ronda los 12.3 millones de quintales en la última década (2011 al 2020), muy cercano a su consumo interno.

Pero aunque es un país autosuficiente en la producción de arroz, República Dominicana no ha avanzado en cuanto a productividad, rendimiento y potencial para convertirse en un exportador de ese cereal.

Durante el lustro de 2005 al 2010 el rendimiento promedio de producción de arroz en el país era de 4.23 quintales por tarea, de acuerdo con cifras del Ministerio de Agricultura, mientras que para la década de 2011 al 2020 el rendimiento promedio apenas aumentó a 4.51 quintales por tarea, prácticamente sin variación.

Sin embargo, aunque la producción de arroz viene aumentando ligeramente en los últimos tres años (2018-2020), con un promedio de 13.5 millones de quintales, no ha sido por una mejoría en el rendimiento (4.56 quintales por tarea), sino por el uso de mayores extensiones de terreno de siembra.

Eso queda demostrado al observar los tres años anteriores (2015-2017), cuando el promedio de producción anual fue de 12.3 millones de quintales, pero fruto de un rendimiento de 4.68 quintales por tarea.

Se estima que el 98% de la producción de arroz en el país es mediante sistema de riego y en ese proceso participan alrededor 30,000 productores en una superficie que ronda los 3 millones de tareas divididos en 45% de parceleros de la reforma agraria y un 55% del sector privado.

Datos del IICA y el Ministerio de Agricultura indican que el país tiene su producción de arroz en ocho regiones agropecuarias: Norte, Norcentral, Noroeste, Nordeste, Este, Central, Sur y Suroeste en 21 de las 31 provincias del país.

Las variedades de arroz que más se usan para el cultivo en el país son Prosequisa 4 y 5, Juma 57 y 67, Idiaf 1, Jaragua, Yocahu, Puita, Cristal 100, Esmeralda, entre otras.

En enero-abril

las estadísticas del Banco Agrícola indican que durante el primer cuatrimestre de este año se registró una producción de 3.7 millones de quintales de arroz con la particularidad de que el rendimiento supera los promedios anteriores con 5.08 quintales por tarea.

Sin embargo, eso puede tener su explicación en el ciclo productivo, ya que los rendimientos varían de acuerdo con la época de producción y las regiones de mayores extensiones de siembra, según detallan expertos.

Ciclos de producción del arroz

En República Dominicana hay dos etapas de siembra para la producción de arroz.

La primera es conocida como la “cosecha de primavera”, que se desarrolla desde diciembre hasta abril de cada año, mientras que la otra es la “cosecha de invierno” que abarca los meses de junio, julio y agosto.

La producción de arroz en República Dominicana promedia los 12.3 millones de quintales anuales en la última década, indican cifras del Banco Agrícola.

En la siembra de primavera se ponen de manifiesto bajas temperaturas y días relativamente cortos. Más adelante la temperatura se eleva y los días se alargan al finalizar el primer trimestre.

Un informe publicado por el Instituto Dominicano de Investigaciones Agrícolas y Forestales (IDIAF) destaca que en la siembra de primavera el ciclo vegetativo del cultivo es superior entre 10 y 20 días con respecto a la de invierno.

La presión de enfermedades es menor, por lo que en la siembra se obtienen mejores rendimientos, que se estima superan en un 20% los de la época productiva de invierno.

Muchos productores realizan una “siembra temprana” en noviembre, con el objetivo de conseguir mejores precios, ya que cuando se cosecha en marzo-abril los inventarios del grano almacenado están reducidos.

Sin embargo, la siembra en esa etapa muestra una mayor incidencia de plagas y enfermedades que afectan los niveles de rendimiento.

Financiamientos a la producción de arroz

El pasado mes de abril, el Banco de Reservas anunció el Programa de Pignoración de Arroz para la cosecha 2021-2022, que respaldará a cientos de productores con RD$6,000 millones en financiamientos, a una tasa preferencial de 7% anual.

El administrador general de la institución financiera, Samuel Pereyra, expresó que el programa garantiza que los productores reciban el pago a tiempo por parte de los molineros, lo que permite que el precio al consumidor se mantenga estable sin afectar la rentabilidad.

El Banco de Reservas lidera el Programa Nacional de Pignoración de Arroz con una participación de un 55% del total de los recursos aportados para la cosecha del alimento más consumido por los dominicanos, además de ser la más importante actividad agropecuaria creadora de empleos en las zonas rurales de las 21 provincias donde se produce.

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