Enfermedades y plagas de la vid en verano

Enfermedades y plagas de la vid en verano

Hay numerosas enfermedades y plagas que afectan al cultivo de la vid, en este artículo vamos a exponer las que tienen una principal incidencia en verano sobre las uvas y racimos y los posibles tratamientos para combatirlas.

A continuación nos vamos a centrar en las principales enfermedades que pueden afectar a la vid durante el período estival: el oidio, la botrytis cinerea, y la plaga de la polilla del racimo.

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Oidio

Síntomas

En los racimos inicialmente se observa un tono plomizo que después pasa a un polvillo blanquecino y que si se intenta limpiar se aprecian pequeños puntos de color pardo sobre el hollejo.

Tienen una alta incidencia durante la época estival puesto que alcanzan su desarrollo óptimo con una temperatura que oscila entre los 25 y 28 grados centígrados.

Daños

El oidio (Uncinula necator) puede producir daños tanto en hojas y tallos como racimos, aunque el daño más importante se produce en el racimo. En los comienzos del ataque se puede observar manchas de aceite en el haz de la hoja y punteaduras pardas en el envés. Su síntoma característico es un polvillo blanquecino tanto en el haz como en el envés que pasa posteriormente a los racimos.

Tratamientos convencionales

En la actualidad los tratamientos más eficaces para la eliminación de esta enfermedad son los de tipo químico. Para que tengan efectividad se deben de realizar cuando los granos tengan un tamaño pequeño (tipo guisante) o dependiendo del tipo de aplicación, al comienzo de la floración (líquidos) o en plena floración con azufre de espolvoreo.

También se debe mencionar que si las parcelas que por propia experiencia se sabe que son propensas al ataque del oidio se recomienda realizar el tratamiento cuando la uva tiene un tamaño similar a un garbanzo.

Tratamientos ecológicos

En cuanto a los viñedos que se encuentren en producción ecológica los tratamientos que se suelen emplear son con azufre, ya sea en polvo o mojable. El azufre además tiene efecto contra las plagas de ácaros como pueden ser arañas rojas y amarillas entre otros. Se debe de aplicar en horas del dia en los que la temperatura no sea superior a 30 grados centígrados puesto que puede generar quemaduras en las vides.

Se están investigando alternativas de tratamiento del oidio, ya que con el azufre se eliminan también algunos insectos beneficiosos para el viñedo. Estas alternativas son el uso del bicarbonato sódico o potásico, en concentraciones del 0,5-1%; o para el control biológico el empleo de hongos parásitos del oidio como Ampelomices quisqualis.

Tratamientos convencionales y ecológicos y sus respectivas dosis para prevenir o eliminar dicha plaga:

Oidio

Botrytis

Síntomas

Cuando el clima es húmedo (18-23 grados centígrados) el hongo libera sus conidios y se diseminan mediante el viento. El hongo inverna en forma de micelio o esclerosis en el suelo, concretamente sobre restos de plantas en descomposición. Los primeros síntomas comienzan a mostrarse cuando desde el suelo este hongo se traslada a los brotes y sarmientos donde se observan unas manchas marrones y alargadas.

Daños

La Botrytis cinerea causa lo que se conoce vulgarmente como podredumbre gris. Este saprófito genera cuantiosos daños tanto en hojas como en racimos. En los racimos durante el período de floración y cuajado también se presentan los mismos síntomas mencionados anteriormente en las inflorescencias y raspón.

Más tarde, en el período de envero y recolección las uvas terminan pudriéndose, por lo que disminuye notablemente su valor comercial. Esto se puede producir en parcela o durante largos períodos de almacenamiento de la uva, ya que el hongo puede estar latente.

En los márgenes de las hojas se produce una necrosis bastante característica. Esta enfermedad puede producirse después de una plaga de polilla del racimo o de oidio ya que las heridas que causan ambos en los frutos pueden ser entradas de esta infección.

Tratamientos convencionales

Hay tratamientos de diversos tipos para evitar o eliminar la podredumbre gris. En primer lugar se van a mencionar los tratamientos para evitar esta enfermedad de una forma química y pueden ser de tres tipos:

  • De contacto: Se pueden utilizar cada 7-10 días. Un ejemplo sería usar como materia activa Iprodiona al 50%, aunque en uva de mesa no se puede realizar.
  • Sistémico: Se pueden utilizar cada 14 días como máximo y pueden ser como materia activa el ciprodinil.
  • Penetrante : Se pueden utilizar cada 20 días y como materia activa se encuentran mepanipirim y piremetanil entre otros.

También hay fungicidas que combinan materias activas para tener un efecto sistémico y de contacto como pueden ser ciprodinil+fludioxonil. Estos tratamientos preventivos se deberían realizar en distintas fases de la producción de vid:

  • Cuajado
  • Con el cerramiento del racimo
  • En la fase inicial del envero
  • 21 días previamente a la recolección

Tratamientos ecológicos

Respecto a los viñedos que están en producción ecológica se recomiendan métodos culturales para la prevención como facilitar la aireación, esto se puede realizar mediante aclareos (reduciendo el vigor) o controlar los abonos nitrogenados y realizar unas podas equilibradas.

Tratamientos que no tienen plazo de seguridad y por lo cual, se pueden realizar 21 días antes de la vendimia sin riesgos:

Botrytis

Polilla del racimo

La polilla del racimo o de la uva (Lobesia botrana) dependiendo de la zona en la que se encuentre puede ser una plaga de gran relevancia.En España la incidencia sobre el viñedo es heterogénea, siendo más perjudicial en todo el litoral mediterráneo y escasa en toda la zona norte salvo Cataluña.

Síntomas

Inicialmente las hembras realizan generalmente una puesta sobre los botones florales y/o brácteas. Los primeros síntomas comienzan a mostrarse cuando las las orugas se encuentran en el primer estadío y protegidos con una envoltura sedosa. Éstas perforan los botones florales y se alimentan de éstos, primordialmente mediante el gineceo y los primordios estaminales.

Daños

Los daños dependen en gran medida de su estado fenológico. Cuando esta polilla se asienta en el cultivo de la vid en la primera generación, que es entre mayo y junio, daña las inflorescencias aunque sólo es problemática en zonas septentrionales donde el clima favorezca su desarrollo y con algunas variedades con unas inflorescencias pequeñas. En la segunda generación ya presenta daños sobre las bayas aún verdes y la tercera y última donde se producen los daños más severos, cuando se encuentran en la fase de envero o maduración alrededor de agosto o septiembre.

Tratamientos convencionales

En esta plaga es prácticamente imprescindible realizar un tratamiento químico mediante insecticidas debido a su bajo coste y alta efectividad. En general, como ya se ha mencionado, en la primera generación no se suelen recomendar tratamientos a no ser que sean casos graves.

Generalmente se suelen emplear tratamientos preventivos para la segunda generación y así evitar la penetración de la larva en el interior de la baya. También se pueden realizar en la segunda generación, cuando la vid ya ha sido afectada, con tratamientos penetrantes aunque el control es más complicado debido a que la larva ya se encuentra protegida por los racimos.

Para el control de esta plaga es muy importante hacer un seguimiento que permita calcular el momento en el cual sería idóneo realizar un tratamiento. En la fase adulta se utilizan trampas con atrayente sexual.

Tratamientos ecológicos

En cuanto al control cultural se recomienda, al igual que en botrytis facilitar la aireación. Además hay que tener en cuenta el deshojado, ya que, la exposición directa de rayos solares al realizar la defoliación,tiene una incidencia directa sobre la desecación de los huevos.

Por otro lado, como control biológico, el único con unos resultados satisfactorios es el control mediante Bacillus thuringiensis, aunque se han realizado investigaciones con parásitos naturales como Trichogramma semblidis.

Dado que los controles culturales y biológicos no han supuesto unos método de control efectivo, a continuación se presentan una serie de tratamientos generalmente químicos (salvo Bacillus thuringiensis), que son efectivos contra dicha plaga:

Polilla del racimo

En general podemos concluir diciendo que hay numerosas plagas y enfermedades que pueden afectar a la vid pero realizando tratamientos preventivos y con un buen mantenimiento de nuestro cultivo, principalmente con una buena aireación de los racimos, se pueden conseguir, si las condiciones climáticas lo permiten, buenas cosechas.

FUENTE: agroterra.com

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