Cultivos que protegen el medio ambiente

En una superficie de 6 mil 200 metros cuadrados, se observan cultivos de maíz, frijol, ejote, tomate, chile serrano, calabaza, orégano, lechuga, espinacas, rúgula, rábano, cilantro y hasta plantas medicinales y nutritivas como la moringa, que sirven de ejemplo para desarrollar los huertos familiares en pequeños espacios.

David Ocampo Peraza, de México, explica que los huertos familiares o cultivos de traspatio son parcelas contiguas a la vivienda, principalmente con siembra de hortalizas y que tienen la función de proveer alimentos con prácticas tradicionales y alternativas de conservación de los recursos naturales.

Entre las ventajas, destaca que se obtienen hortalizas de manera escalonada y con mejor calidad que las que se compran en el mercado, ya que están libres de sustancias químicas o tóxicas como son los insecticidas, herbicidas o pesticidas con los que se busca controlar las plagas, y que pueden dañar la salud de las personas y el ambiente.

De ahí la importancia de producir estos alimentos de manera orgánica, sin sustancias dañinas.

Además, un huerto familiar permite tener hortalizas a un costo menor que el precio del mercado y durante todo el año, con calidad, higiene y sin contaminación.

Ocampo Peraza indicó que la elección de hortalizas para un cultivo de traspatio se debe de ajustar a las condiciones climáticas de la región y al gusto de la familia, pues el propósito del huerto es proporcionar valor alimenticio, entre ellas aquellas de hojas verdes, ricas en vitamina A y C, ácido fólico y minerales.

También aconseja sembrar plantas como la moringa que es un “súper alimento”, procedente de la India y de África, y que resiste altas temperaturas en climas templados y casi desérticos, porque ocupa poca agua, y tiene muchas propiedades nutritivas, con más proteínas que el huevo, más potasio que el plátano y más vitamina C que el limón y la naranja.

Comenta que comer hortalizas frescas y orgánicas ayuda a tener un cuerpo sano, fuerte y nutritivo, lo cual evita enfermedades.

Producto Orgánico

Ocampo Peraza informó que este proyecto se realiza desde hace 17 años, en terrenos del CEAA frente al Bosque de la Ciudad, al otro lado de la avenida Leonismo Internacional, que junto con el vivero del CEMAZ suman una superficie de 850 metros de largo, con una superficie de 8 mil 200 metros cuadrados, de los cuales 6 mil 200 corresponden al Centro para la Educación Agrícola y Ambiental.

El CEAA cuenta con varias especies de árboles, plantas y flores, tiene plantas medicinales, un área para hortalizas y un vivero de plantas regionales; aquí se realizan visitas didácticas en las que se muestra el proceso de hidroponía y cómo opera una germinadora de pastura para las gallinas, conejos y ganado.

También se enseñan los diferentes tipos de compostas para que los niños vean el aprovechamiento de los desechos sólidos, entre ellos el de la hojarasca, así como la composta escolar o de hogar, que se convierte en abono a partir de los desechos de la cocina o de las escuelas.

Entre los programas que se muestran está el de irrigación y el de molienda.

Desde hace 3 años, el CEAA realiza mercados orgánicos con la participación de productores regionales y organizaciones civiles interesadas en cuidar el medio ambiente.

Comentó que en los últimos eventos participaron entre 26 y 28 productores de la región, y ya se planea hacer otros dos que coincidan con las fiestas de Semana Santa, entre el 5 y 11 de abril, y el Día de la Tierra que será el 22 de abril de este año.

Sin Contaminación

David Ocampo comenta que entre los objetivos de este centro educativo es el hacer conciencia sobre la importancia de producir de manera orgánica y reducir la contaminación por el uso de productos industriales como los insecticidas, herbicidas o pesticidas.

De ahí que recomienda aprovechar la poda de árboles y la hojarasca con un proceso de molienda, que permitiría obtener materia prima para enriquecer los suelos agrícolas.

Incluso, comentó que un productor que aplica materia orgánica como abono, puede reducir de un 85 a un 90% el uso de sustancias químicas y tóxicas.

Refirió que si la persona produce sus hortalizas en casa de manera orgánica podrá nutrirse mejor y su cuerpo estará mejor equilibrado para enfrentar enfermedades.

Con esto se promovería la seguridad alimentaria, ya que las personas tendrían y consumirían alimentos más nutritivos, suficientes para llevar una vida sana y activa.

Puso de ejemplo la moringa, que es una planta con muchas propiedades benéficas, al utilizarse su hoja, semilla y ramas: la hoja seca se puede espolvorear en los alimentos, su semilla endulza el agua y sus ramas molidas sirven para nutrir los suelos como abono.

En cuanto a hortalizas, aconseja empezar con productos regionales como el ejote, el tomate, el chile, el maíz, el rábano, la lechuga, entre otras.

Se recomienda iniciar con pequeños espacios de terreno o en macetas, y a medida que se familiariza con las plantas y el proceso de producción, ampliar el espacio del huerto, con una o dos hortalizas nuevas cada año.

A la creación de huertos familiares o cultivos de traspatio, también se le conoce como agricultura urbana, ya que se desarrolla en las ciudades y sus alrededores para aumentar los alimentos y contribuir con los hogares que necesitan mejorar y garantizar su seguridad alimentaria.

Pese a sus beneficios, Mazatlán apenas empieza con esta cultura, los esfuerzos de organismos como el CEAA se mantienen desde hace años, están ahí de puertas abiertas, para aquellos que quieran aprender a producir hortalizas en casa de manera orgánica.

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