Cultivos, animales y paneles solares

Cultivos, animales y paneles solares

La ciencia concibió el concepto agrovoltáico, a principios de los 80, como un sistema que permite el doble propósito de cultivar y generar energía fotovoltaica en la misma superficie fértil, sobre todo en lugares con exceso de insolación y déficit hídrico. Busca compartir y no competir por el bien más preciado dando un doble uso del mismo agua para cultivar y el mantenimiento y limpieza que requieren los paneles solares.

En la localidad murciana de Totana, este modelo es una realidad. Allí el Instituto Murciano de Investigación Agroalimentaria, IMIDA, busca soluciones contra la aridez y alta insolación que sufren sus hortofrutícolas con la urgencia, aseguran, que imponen los rigores del cambio climático. Investigan mejorar la evotranspiración suelo-planta bajo la sombra de los paneles solares.

“La elevada insolación que tenemos en Murcia puede hacer que los cultivos crezcan menos, lo que esperamos es que bajo la sombra de las placas solares crezcan más”, nos cuenta José Cos que es investigador de este Instituto Murciano de Agroalimentación y Desarrollo. “Con este proyecto, vamos a estudiar alcachofa, brócoli y pimiento. También otras menos tradicionales pero que se adaptan muy bien a los momentos de sequía como puede ser tápena, aloe, también jarilla con el fin de obtener trufa del desierto y otro cultivo innovador va a ser la pitaya”, asegura. Su compañera investigadora Pilar Flores afirma que “la lucha contra la desertificación, la pérdida de suelo por la erosión y, también, evitar la pérdida en biodiverdad es nuestro objetivo porque se mejora el hábitat tanto para la flora como la fauna”.

Sin salir de Murcia, en Mazarrón, donde la falta de agua dispara su precio y la desertificación amenaza su agricultura, se intenta dar un paso más en la reducción del CO2 y en el ahorro en la factura eléctrica aplicando I+D en la desalación solar del agua del mar para las comunidades de regantes.

Abejas entre paneles solares en Carmona

Paneles y panales comparten el mismo terreno en una planta fotovoltaica de Endesa en Camona, Sevilla porque el concepto agrovoltáico también incluye la ganadería.

Juan Ignacio López y su hijo conforman la quinta generación de apicultores en su familia. Como las abejas no polinizan el enorme campo de cereal que rodea el apiario solar, están creando una isla ecológica de flora autóctona libre de químicos agrarios que palien la altísima mortandad de abejas en la zona. Para ello estrenan colmenas inteligentes con diseño pionero de desarrollo español que transmiten, en tiempo real, datos clave para la supervivencia de temperatura, humedad y cantidad producida de miel. Y todo gracias al uso de cámaras y GPS. “Hay apicultores que se están quedando sin colmenas. Hace unos años en las colmenas morían el 10 o 20% de abejas, hoy se llega al 70%. Es una barbaridad”, se lamenta este apicultor.

“La incorporación de cultivos dentro de la planta fotovoltaica tiene unos beneficios por la reducción de la temperatura del suelo que incrementa el rendimiento de producción de los paneles y también disminuye el polvo en el ambiente lo que reduce el número de limpiezas que hay que hacer”, asegura Daniel Romero que es ingeniero responsable de Sostenibilidad en Endesa.

Antes de la llegada de las colmenas, Rosendo Cordero ya pastoreaba, aprovechando la seguridad y comodidad dentro de la planta solar a sus 600 ovejas sin enemistarse, nos confiesa, con los otros propietarios de tierras por su ovejas. “Porque, aquí, las ovejas tienen mucha comida y en el otro lado tienes que estar un día en sitio y otro día en otro, te despachan de un lado te despachan de otro. ¡La trashumancia!”, nos cuenta.

Otras ventajas del modelo agrovoltaico

El modelo agrovoltáico potencia la economía circular y evita el éxodo rural. Juan José García, el panadero del pueblo comercializa y aprovecha la miel ecológica para elaborar sus hogazas de pan artesano. “Siempre intentamos buscar para nuestros productos la mejor materia prima en este caso la miel. Estamos hablando de panes que van con las harinas ecológicas molidas en molino de piedra”, afirma.

El apiario, en un futuro, será otro reclamo turístico para el pueblo. Además, parte de la producción de miel se dona a la obra social del convento de las clarisas. Solidariamente, se da empleo en el centro ocupacional de este municipio donde personas con discapacidad diseñan las etiquetas y se encargan de la tornillería de las placas solares. “Para ellos ha sido una inyección de autoestima, sentirse partícipes de un proyecto pionero en España. No enorgullece tanto a nosotros como a sus familias”, relata Miguel Ángel Fernández que es el Director de este centro.

Cumplir las exigencias de Europa para avanzar en la descarbonización del sector eléctrico que se plantea el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima supone duplicar antes del 2030 la potencia fotovoltaica actual. España dispone de 23 millones de hectáreas cultivables. Para entonces las fotovoltaicas habrán ocupado 75.000 has apenas el 0,3% de ése suelo. “Esto no es un tema hoy ni una moda. Esto es el futuro. El Pacto Verde y la transición energética no tiene marcha atrás”, mantiene Alfonso Vargas que es Presidente de la Asociación Andaluza de Energías renovables.

La plataforma Alianza por el Clima y organizaciones agrarias ven peligros y alertan del acelerado crecimiento fotovoltaico. Sin una adecuada planificación, aseguran, perjudican tanto al Medio Ambiente como algunas actividades agropecuarias tradicionales. El incipiente modelo agrovoltaico parece ofrecer un punto de encuentro.

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