Con buen plan nutricional se aumenta producción de cacao

Con buen plan nutricional se aumenta producción de cacao

Las plántulas de cacao que reciben menor radiación solar muestran mejor respuesta en altura, fotosíntesis y uso eficiente del agua.

Estos son algunos de los aprendizajes, tras años de investigación, de un grupo liderado por dos docentes de la U.N. Sede Medellín, quienes lograron determinar, mediante varios proyectos de pregrado y posgrado, cómo se nutre una planta de cacao, qué cantidad de nutrientes toma para hacer su producción y en qué condiciones. A partir de ello, se puede establecer una especie de “plan nutricional” para que los cultivos optimicen su producción.

Según el informe de la Icco (Asociación Internacional del Cacao, por su siglas en inglés) publicado en mayo de 2013, la producción de cacao en el mundo para el periodo 2010-2011 fue de 4.311.000 Toneladas, y se limita a unos pocos países.

Del total de los granos cosechados en el año 2011, el 74.8 % fue cultivado en África, el 13 % en América y el 12.2 % en Asia y Oceanía.

“La idea es darle las mejores condiciones nutricionales a las plantas para que produzcan. Estamos por encima de la fertilización, que es aplicar algunos compuestos químicos que se consiguen comercialmente”, explicó el profesor Ramiro Ramírez Pisco, quien forma parte del grupo de investigación. “Buscamos darle a la planta la nutrición que realmente requiere, para ser eficientes, productivos, sostenibles y hacer uso racional de los recursos”, anotó.

Nutrición, tema clave

Precisamente, una tesis de doctorado realizada por la profesora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Sede, Edna Ivonne Leiva, en el marco de esta línea de investigación, estuvo enfocada a que los nutrientes aplicados a la planta sean de la cantidad adecuada y lleguen a donde tienen que llegar, en el momento justo.

Para determinar los valores de los nutrientes que necesitan los cultivos en distintas etapas de crecimiento, se han hecho mediciones de los requerimientos nutricionales en plántulas (en vivero) y árboles en edades de uno, dos, tres, seis, diez y más años. A esta actividad se suman estudios de las características de los suelos donde se cultiva el cacao (unos son más ácidos o tienen mayores contenidos de aluminio, que no permiten que las plantas prosperen), buscando las mejores condiciones para la producción.

La idea es lograr modelos de manejo nutricional (que incluyan, además de la nutrición, aspectos como temperatura, humedad y profundidad del suelo, entre otros.), con los que se le pueda decir a un productor, según factores como la ubicación, el clima y el tipo de suelo, de qué forma debe manejar su cultivo para aumentar la producción.

“Tenemos un gran impulso para hacer unas mediciones mucho más precisas de cómo es el comportamiento de la planta, cómo fotosintetiza, cuánto transpira, etc. Nos adentramos en lo más íntimo para comprenderla y darle soluciones a toda escala, para que el campesino pueda tener resultados viables y manejables del punto de parcela y punto del cultivo”, agregó el profesor Ramírez.

Dentro de las diversas conclusiones, se ha determinado, por ejemplo, que hay una respuesta diferencial del cacao a los contenidos de agua en el suelo, por lo que se ha podido fijar qué cantidad y con qué frecuencia requiere y cómo se debe manejar el agua del suelo en la primera fase de establecimiento del cultivo.

Así mismo, se conoce el efecto que tiene la luz y la nutrición en el desarrollo de la planta. Se ha evaluado la temperatura adecuada para su crecimiento, la relación con los microorganismos, y la fijación de carbono.

“Ya sabemos, en distintas zonas de vida y según el material (genético), cuánto consume una planta, cómo crece, a qué velocidad y cuántos frutos produce, con el fin de identificar, con base en esta información, cómo nutrirla, dependiendo de la edad”, agregó.

Finalmente, el docente señaló que en la actualidad siguen realizando investigaciones con recursos de regalías, relacionadas con la influencia del clima, la fijación de carbono de estos cultivos, la respuesta del cacao al estrés hídrico y la fenología de este producto.

FUENTE: agenciadenoticias.unal.edu.co

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