Vino: ¿Orgánico o biodinámico?

Todos conocemos el vino orgánico, pero recientemente ha hecho su aparición el vino biodinámico, ¿sabéis cuál es la diferencia entre los dos? Os lo explicamos aquí.

Vino orgánico

El vino orgánico es aquel que se ajusta a la definición legal de los vinos certificados que encontramos en la normativa de la UE, como los Reglamentos CE 834/07 y CE 203/12. Explicado de un modo más sencillo, los fabricantes tienen la posibilidad de mostrar dicho sello universalmente reconocible en la etiqueta, si se respetan las instrucciones de producción y las limitaciones de intervención, por ejemplo, en el caso de determinados tipos de productos químicos.

Según esta ley, existe un control constante de las prácticas en el viñedo y en la bodega: se prohíbe el uso de pesticidas, herbicidas y pesticidas, mientras que en el proceso de vinificación se impone la prohibición del uso de coadyuvantes y aditivos. Las regulaciones para el vino orgánico son muy detalladas en los pasajes de la uva a la botella, pero muy poco en la consideración más amplia del proceso viña – vino.

Vino orgánico

Vino biodinámico

El llamado vino biodinámico se produce según los dictados de la agricultura biodinámica: un sistema de cultivo, nacido de los estudios del filósofo austriaco Rudolf Steiner. Para la regulación existe una asociación privada mundial de productores biodinámicos, llamada Demeter, que verifica y aprueba el producto, colocando su propia marca registrada.

Los conceptos en los que se basa la producción de vino biodinámico son el respeto al medio ambiente, la fertilidad de la tierra, el uso exclusivo de sustancias naturales y la elaboración de productos de alta calidad. Los presupuestos son, por tanto, muy similares a los de la agricultura orgánica, pero a menudo la técnica biodinámica da lugar a creencias más esotéricas, vinculadas a ritos ancestrales. Según la filosofía de Steiner, la agricultura biodinámica «puede expresar mejor el potencial de las plantas y restablecer las conexiones correctas entre el terreno y el cielo».

Sin embargo, nunca se ha demostrado científicamente que existan diferencias químico-físicas válidas e interesantes entre un vino elaborado con métodos tradicionales y uno biodinámico. La ciencia considera, por lo tanto, que la biodinámica es una simple superstición.

FUENTE

Deja un comentario