¿Tendremos que recurrir a la bóveda de semillas?

¿Tendremos que recurrir a la bóveda de semillas?

Aunque seguimos sin saber si estamos realmente preparados para afrontar una catástrofe mundial, autoridades de Noruega han creado y mantenido desde hace ya varios años, la conocida como ‘Bóveda del fin del mundo’, un lugar en donde se almacenan más de medio millón de muestras de semillas, las cuales servirán como alimento a la humanidad en caso de una catástrofe mundial.

Esta Bóveda del fin del mundo, es capaz de resistir terremotos, impactos de bombas nucleares y demás desastres naturales que ponen en peligro la existencia de los seres humanos.

¿En dónde se encuentra ubicada y cuál es su objetivo?

Esta bóveda se encuentra situada cerca de Longyearbyen, en el archipiélago noruego de Svalbard. Es básicamente el depósito de semillas más grande del mundo, pues puede almacenar hasta 4.5 millones de variedades de cultivos.

 1

Cada variedad de estos cultivos de semillas contiene un promedio de 500 semillas, lo que equivale a una capacidad máxima de dos mil 500 millones de semillas. Su objetivo, de acuerdo a Marie Haga, directora de esta bóveda, es “salvaguardar una amplia gama de semillas, lo que provocaría que los científicos tengan una mejor oportunidad de desarrollar cultivos nutritivos y resistentes al clima, que puedan asegurar que las generaciones futuras no sólo sobrevivan, sino que prosperen”.

¿Cuáles son las semillas que más se guardan en esta bóveda?

Entre las curiosidades de esta Bóveda del fin del mundo, se priorizan semillas como el frijol, el garbanzo, el arroz, la papa y el trigo. Además, los tres almacenes en que está dividida tienen capacidad para dos mil millones de semillas.

 4

Estas semillas se almacenan en paquetes de aluminio con cerca de 500 semillas selladas con calor, garantizando no sólo una baja actividad metabólica, sino también un perfecto estado de conservación durante siglos. Estos paquetes se meten en una caja de almacenamiento que guarda entre 400 y 500 envoltorios y esas mismas cajas se almacenan en la bóveda.

La Bóveda del fin del mundo tiene puertas de acero a prueba de explosiones y fue construida a 120 metros de profundidad de la montaña de Svalbard. El permahielo mantiene la refrigeración natural y garantiza que la temperatura no suba de -4 grados centígrados y -6 grados centígrados si el sistema eléctrico fallara. Las entregas se realizan varias veces al año desde países que incluyen Estados Unidos, Australia, Burundi, Colombia, Alemania, India, Japón, Corea del Norte, Rusia y muchos otros.

FUENTE

Deja un comentario