“Si queremos, podemos”, o como la optimización mundial de la agricultura podría evitar las extinciones masivas

Es evidente que mientras siga creciendo la población, los ingenieros agrónomos y todas las personas relacionadas con la agricultura en todo el planeta tendremos que seguir investigando maneras de producir “más con menos” (más calidad y rendimiento con menos cantidad de químicos y en menos terreno)… e impactando lo menos posible en nuestro maltratado planeta.
El caso es que cada día los humanos destruimos la biodiversidad del planeta de forma exponencial (se calcula que entre 100-1000 veces lo que se extinguirían las especies sin los humanos) y es nuestra obligación el buscar maneras de evitarlo.
Un grupo de científicos alemanes han integrado la distribución y la información de hábitats de 20.000 especies de vertebrados junto con datos de uso de tierras agrícolas. Han calculado que si no se planifica correctamente la agricultura en todos los países del mundo hasta el año 2040, podemos quedarnos en un 11% de la biodiversidad que hay actualmente.
 
Han calculado que optimizando y coordinando el uso de la tierra nivel global, se podría evitar la pérdida del 88% de biodiversidad. Sin embargo, habría que coordinarse internacionalmente, lo que implicaría “ganadores y perdedores” en términos de desarrollo económico, seguridad alimentaria, soberanía alimentaria y conservación.

¿Cómo lo han hecho?

Han investigado los retos y oportunidades de la optimización de una “intensificación sostenible” de la agricultura en el contexto actual de os intereses nacionales con 3 objetivos fundamentales:
1) determinar la reducción de la biodiversidad que es debida a la intensificación de la agricultura.
2) investigar hasta que punto una coordinación internacional de la intensificación de la agricultura podría evitar esta pérdida de la biodiversidad
3)Identificar los “ganadores y perdedores” y cómo crear sinergias para que nadie pierda.
Partiendo de miles de datos datos económicos, de biodiversidad (considerando 19.978 especies de mamíferos, aves y anfibios) y agrícolas a nivel mundial desde el año 2000 en todo el planeta hicieron varios modelos matemáticos muy complejos.
En un siguiente paso calcularon la posibilidad de supervivencia de las especies en los diferentes campos de cultivo o sin cultivo, junto con el rendimiento de las zonas agrícolas. Calcularon la respuesta de las diferentes especies en los diferentes hábitats y a su posible cambio a tierras agrícolas, porque hay especies con más posibilidades de persistir a unos cambios que a otros.
Despues de realizar este complejo modelado repitieron esto 1.000 veces considerando diferentes parámetros, escenarios y diferentes posibilidades y respuestas, y además proyectando los diferentes escenarios hasta el año 2040.
Además estudiaron cual sería el mejor modelo de optimización de la agricultura para reducir la pérdida de biodiversidad, tanto considerando un país de forma aislada o en un escenario global. Vieron que si se estudiaban los países por separado, el país no perdería “poder agrícola” pero la biodiversidad no se mejoraría lo suficiente (un 66%), sin embargo si se realizara una estrategia a nivel mundial, se podría reducir la pérdida de biodiversidad a menos del 88%. El problema es que en este escenario habría países que saldrían perdiendo económicamente. De hecho, esta gran pérdida de la biodiversidad se podría llegar a evitar simplemente optimizando el uso del suelo agrícola en 10 países (como Brasil, China, India e Indonesia). Pero sería responsabilidad del resto de los países recompensar a éstos por el esfuerzo que ellos harían a favor de todo el planeta.

Conclusiones.

Este artículo, que pueden leer completo en este link, demuestra que está en nuestra mano parar el destrozo que estamos haciendo en el planeta de una forma tan sencilla (o tan difícil) como ponernos todos de acuerdo, organizar nuestra agricultura y optimizar las políticas agrícolas a nivel mundial. Es decir, que querer es poder.

Deja un comentario