Rol del níquel en el cultivo de plantas

En el pasado, el níquel (Ni) no era considerado como un elemento importante para el cultivo de plantas, pero las investigaciones han concluido que en realidad es un elemento esencial para el crecimiento de las plantas. El rango normal de níquel en la mayoría de los tejidos de las plantas está entre los 0,05 y 5 ppm. Debido a sus bajos requisitos (a menudo en partes por cada mil millones), se encuentra en suficientes niveles como un contaminante en la tierra, el agua, los fertilizantes, etc. La deficiencia de níquel es poco común y a menudo se diagnostica erróneamente, ya que inicialmente no muestra ningún síntoma en las plantas. Esto explica por qué la mayoría de los laboratorios no realizan pruebas de níquel y el por qué no se incluye en la mayoría de los fertilizantes.

Función del níquel: El níquel es un componente de algunas enzimas de las plantas, particularmente de la ureasa, que metaboliza el nitrógeno ureico para convertirlo en amoníaco utilizable dentro de la planta. Sin el níquel, se pueden acumular niveles tóxicos de urea dentro del tejido, lo que forma lesiones necróticas en las puntas de las hojas. En este caso, la deficiencia de níquel causa toxicidad de urea. El níquel también se usa como un catalizador en las enzimas que ayudan a que las legumbres fijen el nitrógeno. Hay pruebas de que el níquel ayuda con la tolerancia de las enfermedades en las plantas, a pesar de que aún no se sabe cómo ocurre esto.

Deficiencia: Una deficiencia menor de níquel no mostrará síntomas visuales, pero puede reducir el crecimiento y la producción de plantas. Una deficiencia mayor de níquel mostrará síntomas visuales normalmente en las hojas viejas de las plantas, ya que el níquel es un elemento móvil. Los síntomas de deficiencia en las legumbres se presentan como clorosis en la hoja completa y necrosis en sus hojas (causadas por la acumulación de niveles tóxicos de urea). En plantas leñosas ornamentales, los síntomas se muestran en brotes emergentes durante la primavera, y pueden incluir entrenudos acortados (lo que le da una apariencia cobriza a la planta), crecimiento débil de ápices, muerte de las yemas terminales y muerte eventual de apices y ramas laterales. En los nogales, los síntomas son similares a los de las plantas leñosas ornamentales, pero también incluyen una expansión disminuida del limbo de las hojas y necrosis en las puntas de las hojas. Estas hojas desarrollan una enfermedad llamada “Oreja de ratón” en la que los folíolos son pequeños con puntas redondeadas en comparación con los de puntas largas y puntiagudas.

Como la mayoría de los micronutrientes, el níquel se vuelve menos accesible para la absorción de la planta a medida que el pH del medio de cultivo aumenta. Niveles altos de zinc, cobre, hierro, cobalto, cadmio o magnesio en el medio de cultivo pueden causar una deficiencia de níquel. Los cultivos que son más sensibles a la deficiencia de níquel incluyen legumbres (habas y alfalfa), pacanas, ciruelos, durazneros, cítricos, cebada, trigo y algunas plantas de humedales.

Toxicidad: Es improbable que ocurra una toxicidad de níquel en cultivos de invernadero y se ha comprobado que es menos tóxica que la de otros metales pesados como el cobre, por ejemplo. Normalmente, las toxicidades ocurren en plantas leñosas si es que los niveles en los tejidos sobrepasan entre los 80 y 120 ppm; las plantas sensibles como el tomate, pueden mostrar toxicidades sobre los 10 ppm en el tejido. Las primeras etapas de la toxicidad de níquel no muestran síntomas visuales claros, pero el crecimiento de raíces y apical es a menudo inhibido. Eventualmente los síntomas se muestran, y avanzan desde la clorosis intravenosa o que causa manchas en las hojas (lo que corresponde a una deficiencia inducida de hierro, zinc o cobre) y la posterior supresión de la expansión de las hojas y evoluciona a una necrosis que avanza hacia el interior de la hoja desde sus márgenes, y finalmente la planta muere.

Si ocurre una toxicidad de níquel, primero haga pruebas al tejido de la planta para verificarlo. Revise las fuentes de su fertilizante, ya que los fangos cloacales y los abonos de origen animal pueden contener grandes cantidades de níquel. Realice pruebas al agua de riego, ya que los desechos químicos pueden contaminar las fuentes de agua con níquel excesivo. El níquel puede ser bloqueado en el medio de cultivo si el pH es alto (lo que además deja indisponibles los micronutrientes para la absorción de la planta); corrija también cualquier deficiencia de micronutrientes, ya que estas pueden competir con el níquel y reducir el exceso de absorción de níquel por parte de la planta.

Dónde encontrar níquel: Como el níquel es necesario en tan pequeñas cantidades y se necesita más investigación, no se añade a la mayoría de los fertilizantes. Puede encontrarse como un contaminante en fertilizantes, en aguas de riego y también es común encontrarlo en fangos cloacales y en desechos animales. El níquel también puede aplicarse como una aplicación de elemento único, como sulfato de níquel o en forma quelada. Use el níquel con precaución, ya que se necesita poco para corregir una deficiencia.

Los laboratorios de horticultura no realizan pruebas al níquel de los medios, de los tejidos o de las soluciones de fertilizante, ya que los cultivos de invernadero no son normalmente sensibles a la deficiencia ni a la toxicidad de níquel. Si quiere que se realicen pruebas para verificar los niveles de este elemento, comuníquese con su laboratorio para saber si es que las pueden hacer y cuál es su costo.

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