Recursos humanos en el agro: un capital clave en épocas de incertidumbre

En estos tiempos que transcurren, donde los tiempos convulsos son cada vez menos pausados, debemos considerar a nuestra gente, la que trabaja codo a codo con nosotros, como elemento clave para atravesar las turbulencias.

Como premisa fundamental, cualquiera sea la época que nos toque transitar, es necesaria la confianza en quienes elegimos para que nos acompañen. De ahí deriva el compromiso que cada colaborador forja con la empresa. Cuando hablamos de compromiso, nos referimos a la implicación intelectual y emocional de éstos con la empresa, y con ello su contribución personal al éxito de esta.

En este contexto, la seguridad y estabilidad laboral son considerados aspectos relevantes y cotidianos. Es importante comunicarnos de manera frecuente, para que haya dichos y no supuestos. Es la mejor receta en tiempos de vacas flacas: ser claro cuando transmitimos la realidad que se esta viviendo o cuando comunicamos el rumbo que va a tomar nuestro negocio, persiguiendo el largo plazo.

Una práctica que ayuda es compartir la información que nos parezca clave para de esta manera “hacerlos” parte de la toma de decisiones. Los trabajadores deben sentir que su superior está en las buenas y en las malas. Que cuando las cosas se ponen mal, la empresa no va a sacrificar cosas que tienen que ver con la gente. Hay que compartir la incertidumbre.

Esto último va a generar una situación de empatía del colaborador con su empleador haciendo que este primero entienda y se una a los esfuerzos por continuar saliendo adelante. Por ejemplo, comprenderá de mejor manera que el aumento salarial no es el mejor pero que se esta trabajando para que el próximo lo sea, que no es posible en este momento cambiar el tractor o la camioneta por un modelo más moderno pero que quizás en uno o dos años sí, etc.

Resulta beneficioso y tiene un costo casi nulo invertir tiempo en fomentar el encuentro fuera del plano laboral y las charlas que permitan el intercambio de ideas y que resulten en un verdadero aprendizaje para ambas partes. No dejar de lado que también podemos aprender de nuestros trabajadores.

De ser necesario incorporar gente al equipo, nos encontraremos con muchos perfiles distintos para una posición a cubrir, porque son épocas donde el trabajo escasea. Se recomienda sumar personas que cuenten con características y competencias para enfrentar estos tiempos más allá de las aptitudes técnicas, aunque sin dejarlas de lado, obviamente. Un colaborador que pueda atravesar los obstáculos del presente es mejor inversión que una persona con baja tolerancia a la frustración.

No es recomendable tener ni transmitir una mirada negativa, todo lo contrario, debemos tirar para adelante y velar porque tanto nuestra fuente de ingreso como las que de uno dependen sigan en pie. Aprovechemos esta actualidad para encontrar la oportunidad. Ampliemos nuestra zona de confort y fortalezcamos a nuestro equipo de trabajo desde los pequeños detalles que son los que hacen la diferencia. Para retener personal no siempre es necesario un beneficio híper significativo, sino más bien pequeños beneficios que alivianen la carga diaria.

Sobreviven los que se adaptan, cosa que como argentinos sabemos hacer a la perfección, los que practican la resiliencia y son perseverantes. Desde nuestra experiencia en los asesorados en AZ Group, el empleador debe dar el ejemplo y demostrar que se están redoblando los esfuerzos para salir adelante. Ponerse el objetivo de “mirar lejos, pero hacer cerca”, es hoy una frase que puede sonar a hecha pero que describe a la perfección este escenario actual.

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