Mucho tiempo y poco espacio: jardines verticales !!

Mucho tiempo y poco espacio: jardines verticales !!

Siempre es un buen momento para empezar a llenar nuestras casas de plantas. La jardinería es una afición que requiere trabajo, pero cuyos resultados pueden ser muy gratificantes. Nada mejor que ver cómo las hojas se mantienen verdes y libres de plagas, o cómo aparecen las flores de temporada.

Pero la mayoría no disfrutamos de un jardín donde expandir este hobby y tenemos que limitarnos a las plantas de interior. Si pese a esto queremos llenar de macetas al máximo nuestros balcones o algún rincón de la casa, aquí tenemos algunas ideas para construir nuestros jardines verticales y ganar espacio.

La forma más sencilla de crear nuestro jardín vertical es con una malla metálica. Estas se pueden comprar en cualquier tienda de bricolaje. Solo hace falta medir bien la pared donde la colocaremos y asegurarla para que pueda aguantar peso. De esta forma ya tendríamos el soporte perfecto para nuestras plantas.

Aquí podemos optar por recipientes muy variados, según el estilo que quiera darle cada uno. Si nos gustan las macetas más clásicas, podemos engancharlas usando alambres o comprando también en tiendas de bricolaje o jardinería soportes con las mismas medidas.

Reciclaje con imaginación

Aunque si preferimos reciclar materiales que ya tengamos por casa, podemos colgar tarros de cristal. Si nos decidimos por este tipo de macetas, tenemos que saber que no son adecuados para todas las plantas; sirven para plantas pequeñas, que necesiten muy poca agua (o todo lo contrario, muchísimo riego). Son ideales para esto plantas culinarias como la albahaca o el perejil.

Un pedazo de fieltro se transforma, con imaginación y algo de costura, en una original maceta

Por último, también podemos hacer nuestras propias macetas de fieltro. Basta con escoger tela del color que más nos guste (son preferibles tonos que no se manchen fácilmente), recortar según el tamaño de la planta que vayamos a colocar y coser con forma de saquito.

Otra idea puede ser aprovechar estructuras de madera que tengamos en desuso, como una vieja escalera o un palé . Estas opciones son ideales para un rincón en nuestro balcón o patio, y permiten mayor variedad en cuanto al tamaño de las plantas.

La escalera sirve perfectamente como expositor donde colocar las macetas. Basta con que nos aseguremos de que los escalones son bastante estables como para que las plantas de arriba no caigan sobre las demás.

En cuanto a los palés, si los colocamos con los listones en horizontal, podemos llenar los huecos con abono y cultivar las plantas ahí, sin necesidad de otros recipientes. Se pueden combinar distintas especies siempre que requieran cuidados similares en cuanto a tipo de tierra y riego.

Si nos quedamos con una de estas opciones, es muy recomendable que antes de colocar nuestras plantas trabajemos el estado de la madera. Nunca está de más lijar para evitar incidentes con astillas, y si queremos darle algo de color, el momento de pintar es este.

Un recurso un poco más elaborado, pero perfecto para interiores, es crear un mosaico de plantas pequeñas (como suculentas, por ejemplo) dentro de marcos para cuadros. Para esto, necesitamos un marco con profundidad y cerrado por detrás. También nos hace falta malla metálica, con agujeros no muy grandes; debemos engancharla justo debajo del marco, de manera que quede separada del fondo.

Una vez tenemos esto preparado, rellenamos el cuadro con tierra, procurando que quede uniforme. A continuación, para trasplantar las plantas, hacemos pequeños agujeros a través de la malla con ayuda de un lápiz, por ejemplo. Cada uno puede crear el diseño que más le guste con sus plantas, pero es recomendable colocar primero las que sean más grandes, y luego rellenar con las de menor tamaño.

Cuando tengamos las plantas listas, debemos dejarlas reposar sobre una superficie plana, nada de colgar el cuadro inmediatamente. Lo ideal sería darles dos o tres semanas para que echen raíces con fuerza.

No olvidar que son seres vivos

Todas estas ideas dan como resultado jardines muy vistosos, que se adaptan con mucha facilidad a nuestro espacio. Pero nos quedemos con el que nos quedemos, no podemos olvidar que estamos tratando con seres vivos con necesidades muy específicas. Por eso, ante todo debemos saber bien qué plantas tenemos y cómo debemos cuidarlas.

Una malla metálica puede servir de base para hacer crecer un refrescante jardín interior

Esta información es muy fácil de obtener, basta con preguntar cuando compremos las plantas o en una tienda especializada. Pero también hay que tener en cuenta otros factores, sobre todo ahora en verano.

Las horas de riego y la cantidad de agua que necesitan las plantas pueden variar con el calor. Y tenemos que prestar especial atención a la aparición de plagas, más frecuentes en esta época del año. Si detectamos una en una de las macetas de nuestro jardín, intentemos apartarla del resto, para evitar que se infecten también.

Son muchas cosas en las que fijarse, pero con esto conseguiremos que nuestras plantas crezcan sanas y bonitas.

FUENTE

Comentario

  1. Gerardo Castro

    Excelente metodo para huertos hurbanos

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