Marihuana recreativa, una industria que busca salir del clóset

El surgimiento de una industria legal alrededor del cannabis enfrenta retos de cabildeo, relación con el sistema financiero y márgenes de ganancia, la regulación propuesta por Olga Sánchez Cordero da un paso adelante, pero, incluso si se aprueba, el trabajo apenas empieza.

A finales de octubre, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) otorgó el cuarto y quinto amparo para la producción y autoconsumo de cannabis en el país, esto confirmó la figura de jurisprudencia por reiteración, es decir: se declaró inconstitucional prohibir el uso de la mariguana pues esta restricción atenta contra el libre desarrollo de la personalidad y al derecho de la salud, contenidos en la constitución.

Este es un primer paso hacia la legalización de la mariguana en el país, afirma Armando Santacruz, presidente del consejo de México Unido Contra la Delincuencia, pues puede ser la antesala a la aprobación de un proyecto de legalización presentado por Olga Sánchez Cordero en el Senado.

“La jurisprudencia precipitaría que se trabajara una iniciativa de esa naturaleza porque cuando la corte te dice que una ley es inconstitucional, como país no puedes seguir operando con el marco jurídico anterior”, explica Santacruz.

La jurisprudencia declarada por la SCJN establece un ‘camino’ para lograr un amparo para la producción y autoconsumo de cannabis.

“Quienes busquen sembrar y consumir pueden hoy ir a Cofepris y pedir un permiso, si se los niegan, pueden ir con un juez al amparo de la jurisprudencia y el juez por ley deberá conceder el amparo que permite el autoconsumo, pero no la comercialización, sería un escenario más complicado, pero llegaría al mismo lugar. Obviamente lo correcto es que se legisle”.

La iniciativa de Sánchez Cordero se presentó el 8 de noviembre y busca la legalización controlada de la producción, consumo e incluso comercialización de mariguana en el país.

En el proyecto destacan la creación del Instituto Mexicano de Regulación y Control del Cannabis, que será un órgano descentralizado encargado de regular, reglamentar, monitorear, sancionar, y evaluar el sistema de regulación del cannabis. También se establecen esquemas para el autoconsumo, uso científico, comercial, terapéutico, industrial y farmacéutico.

Para Guillermo Nieto, presidente de la Asociación Nacional de la Industria del Cannabis (Anicann), la aprobación del marco legal representa una luz verde para una industria millonaria en el país, pues afirma que 80% de las tierras agrícolas son aptas para la producción de esta planta.

“Tan sólo en la industria medicinal se estima que para 2030 habrá 11 millones de pacientes susceptibles a ser tratados con derivados de cannabis, eso representa una oportunidad de negocio y desarrollo de investigación farmacéutica”, afirma.

Millones potenciales- empresas pequeñas

El reporte Cannabiz Rising, de Euromonitor, estima que el negocio de producción y venta de cannabis (legal e ilegal) tuvo un valor de 150,000 millones de dólares en 2017, se trata de una proporción de una cuarta parte del valor estimado para el mercado de bebidas alcohólicas (620,000 millones de dólares) y tabaco (660,000 millones de dólares). Para México, la farmacéutica Medical Marijuana estima que el país podría representar un valor de mercado inicial de 1,000 millones de dólares.

Armando Santacruz explica que el negocio de mariguana en el país no es la prioridad al pensar regulación. Para él el impacto económico se verá primero en los efectos que la legalización tenga en lo social, pues actualmente 40% de las personas en prisión por delitos relacionados con drogas en México pasan cuatro a cinco años en la cárcel por la posesión de menos de 500 pesos de mariguana.

“El principal fin de la regulación es que ya no sea un delito comprar, producir o consumir, que la gente la pueda conseguir mariguana sin tocar base con el crimen organizado, pero no busca promover el consumo, hoy la prohibición representa un gasto porque la policía dedica mucho tiempo y dinero a perseguir narcomenudistas y algunos sólo venden mariguana. El gobierno sí contempla que la producción y venta se convierta en una industria, pero busca que no sea de mucho peso y que, si crece, esté fragmentada”.

Pero ¿por qué sería importante que la industria sea pequeña?, Santacruz pone como ejemplo el caso del alcohol y el tabaco, donde la industria generó grandes grupos empresariales con poder económico.

“Cuando tienes empresas muy grandes, éstas ganan poder de negociación, pueden pagar cabilderos o apoyar campañas políticas, entonces empiezan a influir en la regulación y eso fue lo que hizo que fuera lento y tortuoso poder regular el consumo de tabaco y el alcohol. En este caso, la legalización deberá traer candados que limiten el tamaño de las empresas que participen en la industria”.

Para que existan negocios formales que reduzcan la participación del crimen organizado en la producción y venta de cannabis es necesario que exista un margen de ganancia. Guillermo Nieto explica que esto tendrá que ver con el comportamiento del consumo.

“Hablamos de un producto que finalmente es agrícola, como todas las frutas y verduras, su precio estará determinado por la oferta y la demanda, el tamaño de las ganancias dependerá de qué tan ágiles y ordenados seamos en la producción, es una tarea que también va a requerir que exista una regulación y apoyo de Sagarpa, con un marco legal apropiado, México puede ser fácilmente el rey del Cannabis legal”, afirma.

Nieto explica que ya se busca la aprobación de un protocolo de investigación en conjunto con la Universidad de Nuevo León para generar estudios sobre qué variedades de cannabis son más fácilmente adaptables a las características orográficas y cuáles pueden reproducirse en mayor cantidad.

“Podemos ser una potencia incluso para la exportación, pero antes de pensar en negocio y ganancias debemos pensar en invertir en investigación y desarrollo para tener técnicas y tecnología de producción”.

 

Los obstáculos latentes

Al abordar las características del negocio de cannabis, Euromonitor hace un análisis de cómo el consumo de esta planta (considerada todavía una droga) ha generado un efecto de sustitución en el consumo de alcohol y tabaco. Tras la aprobación de algunas leyes que permiten el consumo de cannabis, Estados Unidos, Alemania y Canadá tuvieron una disminución promedio de casi 30% en el consumo de alcohol y tabaco.

“El alcohol es más perjudicial para la salud, su consumo es causal de sobrepeso y diabetes, también se asocia con violencia familiar; por otro lado, la nicotina es más adictiva que la heroína. En el caso de la mariguana no se registran muertes por sobredosis, no genera adicción pues sólo 9% de los consumidores frecuentes generan algún tipo de dependencia, su consumo regulado no tiene por qué ser un problema de salud pública, en el caso del alcohol y tabaco, hay afectaciones aún más claras”, asegura.

Para Armando Santacruz, de México Unido Contra la Delincuencia, el efecto de sustitución es positivo para la sociedad, pero puede ser un reto para la creación de una industria, pues en Estados Unidos, las tabacaleras y empresas de alcohol, así como las farmacéuticas han iniciado cabildeos contra la legalización, precisamente porque reducen los índices de consumo en los estados donde fumar mariguana está permitido.

“El reto en México será generar leyes secundarias sólidas de manera rápida, pues así se evitará que otros grupos ejerzan presión en contra, esto implica retos, porque también debe cambiar la Ley General de Salud, la burocracia es un factor que puede alentar las cosas”.

Otro reto, que se ha hecho presente en las localidades donde la mariguana es legal es el hecho de que, por condiciones de regulación antilavado internacionales, los bancos han optado por no abrir o cancelar cuentas a los negocios cuyos flujos provienen de la producción o comercialización de mariguana.

De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para la Atención a Drogas y Crimen (UNODC, por sus siglas en inglés), el lavado de dinero proveniente de la comercialización de drogas alcanza 1.6 billones de dólares.

En Uruguay, por ejemplo, una vez legalizado el comercio, las 16 farmacias autorizadas para vender registraron ventas por 90,000 dólares en sólo un par de días. Ante el flujo, el banco Santander decidió cerrar la cuenta de uno de los comercios en Montevideo.

Esto ocurre porque la regulación del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) establece en los estándares internacionales en contra el lavado de activos que los bancos deben suspender cuentas cuyo dinero provenga de la venta de drogas, al ser una regulación internacional, si la matriz de un banco considera que la mariguana es una droga, todas las subsidiarias en otros países deberán catalogarla igual.

Una solución a este problema -explica Guillermo Nieto de la Anicann- es que además del instituto propuesto por Sánchez Cordero, el gobierno genere un organismo para monitorear los flujos o incluso un banco estatal que registre las operaciones asociadas a la mariguana legal.

“Hoy ya existe una industria de la mariguana, hay incluso ya pequeños productores que quieren iniciar negocios o que ya los tienen, la regulación nos conviene a todos, para que funcione va a ser necesario respetarla, yo sugeriría que quienes ya están haciendo dinero con ello, busquen hacerlo legal en el minuto uno que tengamos una regulación, es una industria que puede salir del clóset”.

¿Cómo funciona la regulación que se discute en el Legislativo?

El proyecto de Olga Sanchez Cordero busca combatir la idea de que las drogas son un problema que deba abordarse desde un enfoque penal

La ley prohíbe en todos los casos

* La venta, donación, regalo o suministro de Cannabis a menores de edad .

* La participación laboral de menores en el comercio, distribución o donación.

* Conducir cualquier vehículo o manejar equipo o maquinaria peligrosa bajo el efecto del Cannabis

El proyecto establece que el Instituto Mexicano de Regulación y Control del Cannabis, determinará las leyes secundarias, límites de producción y reglas específicas. El Instituto será un órgano descentralizado encargado de regular, monitorear, sancionar, y evaluar el sistema de regulación.

FUENTE

Comentario

  1. Interesante alternativa

Responder a Pepe Pérez Cancelar respuesta