Los científicos advierten sobre la peligrosa interacción de los productos fitosanitarios

El control de plagas es uno de los servicios vitales que brindan los insectos en los agroecosistemas. Los métodos naturales que dependen de los agentes de control biológico, como las avispas parasitoides, representan una forma altamente efectiva de eliminar las poblaciones de plagas de cultivos. Las prácticas convencionales en la agricultura generalmente implican la aplicación simultánea de varios pesticidas sintéticos (por ejemplo, insecticidas, fungicidas, herbicidas), en forma de una mezcla de tanque, para proteger los cultivos. Sin embargo, las prácticas estándar actuales en la evaluación del riesgo de pesticidas en insectos de control biológico solo examinan los efectos de pesticidas individuales.

Un modelo de investigadores mostró el efecto mejorado de un tratamiento con insecticida de baja concentración (tiacloprid) cuando se combina con varias concentraciones de un fungicida (tebuconazol). . Este trabajo destaca el impacto potencial sobre la parásito y la mortalidad por parásitos (un estado que inevitablemente conduce a la mortalidad en condiciones naturales) cuando estos dos compuestos se mezclan en tanques para proteger los cultivos, y la toxicidad de los insecticidas generalmente aumenta a medida que aumenta la concentración de fungicida. Estos dos compuestos se mezclan comúnmente en tanques y se aplican en muchos cultivos y regiones de Europa, incluidos, por ejemplo, los agroecosistemas de colza en Estonia.

La exposición al fungicida tebuconazol solo no pareció afectar las poblaciones de avispas parasitoides, pero la aplicación combinada con tiacloprid aumentó sinérgicamente el efecto ya tóxico de este insecticida. La forma en que estos compuestos actúan juntos aún no se comprende bien, pero los autores esperan que este trabajo (junto con varios estudios publicados anteriormente que muestran un sinergismo agroquímico similar en las abejas) influya en la ciencia y la práctica de la evaluación del riesgo de plaguicidas y fomente un enfoque más integrado .

El tiacloprid pertenece a una clase de insecticidas conocidos como cloronicotinilos o neonicotinoides. Otros tres insecticidas neonicotinoides (imidacloprid, clothianidin y thiamethoxam) fueron prohibidos recientemente para uso en exteriores en todos los estados miembros de la UE. Es probable que los neonicotinoides remanentes, como el tiacloprid, aumenten su uso, lo que aumenta la necesidad de examinar su impacto potencial en los organismos no específicos (por ejemplo, insectos benéficos) y en los agroecosistemas en general.

Publicado el 22 de febrero de 2019 en PLOS ONE, el documento representa una cooperación entre miembros de la Universidad de Ciencias de la Vida de Estonia (estudiante de doctorado Jonathan Willow, profesor asociado Eve Veromann), Universidad de Gante (Profesor Guy Smagghe) y Universidad de Cardiff (estudiante de doctorado Ana Isabel Silva).

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