La innovación: el futuro del agro

Uno de los grandes desafíos que tenemos como formuladores de la política de desarrollo agropecuario es hacer del campo colombiano una alternativa de vida digna que asegure el bienestar y reduzca la pobreza y vulnerabilidad de las familias rurales.

Necesitamos llevar legalidad y emprendimiento para generar equidad en el campo. Para ello, trabajaremos en incrementar de manera sostenida y sostenible la productividad, la rentabilidad y la competitividad sectorial. La literatura y los estudios empíricos sobre el crecimiento económico y agropecuario señalan tres ingredientes claves para ello: Innovación, desarrollo tecnológico y transmisión y acumulación de conocimiento. Por ello, la ley 1876 de 2017 creó el Sistema Nacional de Innovación Agropecuaria (SNIA).

El SNIA nos permite articular esfuerzos para la innovación agropecuaria a través de la puesta en marcha de tres subsistemas: 1. Innovación y Desarrollo Tecnológico, 2. Extensión Agropecuaria y 3. Formación y Capacitación. Al implementar estos elementos en el territorio no solamente nos aseguramos de que los incentivos se alineen para incrementar la actividad innovadora, sino que fomentamos la coordinación institucional.

En el Ministerio de Agricultura hemos avanzado en estos primeros 100 días de Gobierno poniendo en marcha esta revolución, avanzando en la reglamentación del SNIA. La resolución 407 de 2018 emitida recientemente nos da el soporte legal para avanzar en dos aspectos esenciales de la Ley. En primer lugar instauramos el Consejo Superior que rige el Sistema. Se trata de un cuerpo colegiado con amplia representatividad, procesos democráticos y capacidad de acción y decisión para definir las políticas orientadoras del SNIA. En segundo lugar, definimos los criterios para la selección de los beneficiarios y el esquema necesario para la prestación del servicio de extensión agropecuaria. En 2019, nos enfocaremos en llevar los beneficios de este bien público a 50.000 productores mediante la destinación de $34.000 millones. Con esto, apalancaremos recursos departamentales. Durante el gobierno del presidente Duque esperamos beneficiar hasta 550.000 productores con extensión agropecuaria.

Uno de los grandes aciertos de la ley fue la definición de este concepto, que en la práctica amplía, con herramientas institucionales y legales, la asistencia técnica tradicional. La extensión agropecuaria incluye aspectos de formación de capital humano, capital social, uso de tecnologías de la información y la comunicación, así como los principios de la sostenibilidad. Por tratarse de un servicio público y debido a la necesaria racionalización de recursos, con la Ley y su reglamentación definimos unas reglas de gradualidad y priorización. Adicionalmente, este andamiaje institucional recoge las necesidades de las regiones a través de los Planes Departamentales de Extensión Agropecuaria que están actualmente en construcción por parte de las secretarías de agricultura.

Estamos seguros de que la conformación de este sistema alineará al sector agropecuario con la tecnología, la innovación y el conocimiento en aras de la productividad y la competitividad.

*Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural.

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