La información como la nueva divisa de la agricultura

Los agricultores están acostumbrados a adaptarse. Muchos son adoptadores de avances tecnológicos de vanguardia que los ayudan a ser más eficientes, competitivos y rentables. Estos innovadores están aprendiendo ya a aprovechar los datos que generan en sus operaciones y datos obtenidos de otras fuentes, como los gobiernos. De hecho, la información se está volviendo rápidamente la nueva divisa de la agricultura.

El cambio ya ha tomado lugar en otras grandes industrias en las cuales la información se ha vuelto una parte integral de una operación exitosa. Sin datos, y la habilidad de manejarlos efectivamente, el transporte moderno, la exportación, y las redes de comunicación, todas quedarían paralizadas.

A pesar del rol central que han asumido los datos en nuestras vidas, el concepto aún se mantiene un poco borroso, y puede ser difícil de definir. Algunos sinónimos para “datos” incluyen “hechos, figuras, y estadísticas”. Se refieren a piezas de información que pueden ser analizadas, cuantificadas y resumidas. Pero los datos pueden ser más poderosos que una mera información estadística.

A medida que los sistemas de información crecen en utilidad, los datos han venido a representar diferentes cosas para diferentes industrias, superponiéndose en muchas disciplinas científicas. A lo largo del camino, el alcance de la información que las industrias quieren capturar y medir se expande, y los datos se vuelven cada vez más útiles.

En la agricultura, los datos han jugado el papel de oráculo, al proporcionar una visión sobre las actividades de la temporada de cultivo. En diferentes grados, los datos han estado influyendo sobre políticas de aseguramiento, el financiamiento de instalaciones, y el intercambio de productos.

Más recientemente, la agricultura de precisión y la tecnología agrícola, han inspirado emprendimientos que ofrecen a los agricultores equipamiento, software, y otras herramientas innovadoras, que capturan, monitorean y procesan datos de campo de los cultivos. traducido por agriculturers.com. El asombroso ritmo del desarrollo de la tecnología en este sector, ha dejado a los agricultores perplejos ante tantas opciones. El 2015, la inversión en tecnología agrícola alcanzó el record de $4,6 mil millones. Aunque la cantidad de inversiones el 2016 fueron un poco más modestas, el pasado mes, AgFunder informó que se levantaron $84 millones de dólares en capital para inversiones de tecnología agrícola en tan solo dos semanas.

Tal nivel de interés de los inversionistas viene desde aquellos en la industria que ven el valor de la información como un commodity de intercambio en sí mima.

¿Qué significa esto? A comienzos de este año, Bill Schmarzo, el ejecutivo en jefe de tecnología de Dell EMC Services, ahondó sobre el concepto económico de la información como una nueva divisa. Esencialmente, estaba explorando la cuestión del valor de los datos. Comparó datos con divisa. Un billete de $10 no desaparece una vez que se lo pasas a un barista en Starbucks. traducido por agriculturers.com. El administrador de Starbucks toma el dinero y lo usa para comprar café a los distribuidores, quienes a su vez les pagan a los productores, quienes a su vez lo gastan en insumos, y así sucesivamente. Este es el “efecto multiplicativo”.

Así como el dinero, los datos no son objetos desechables de un sólo uso. Los datos también tienen un efecto multiplicativo que podría ser descrito más precisamente como un “efecto de red”.

La idea de Schmarzo alumbra una manera en la que los agricultores y la cadena de producción agrícola pueden mejorar su rentabilidad, al apreciar adecuadamente a la información como divisa.

El concepto de divisa en la agricultura

El concepto de los productos agrícolas como la divisa de la agricultura, se remonta hasta al menos el libro de génesis, donde encontramos la historia de José, un hombre sabio que se elevó de una posición de esclavo hasta convertirse en el administrador de todas las riquezas de Egipto bajo el faraón.

Como visir en un tiempo de gran abundancia, José salvó a las fértiles tierras del río Nilo de la ruina, al predecir una terrible sequía. Al actuar a partir de la información que recibió en una serie de sueños, José ordenó la producción de tanto grano como fue humanamente posible, almacenando la cosecha hasta que todos los graneros quedaron repletos. Eventualmente se volvió imposible mantener un registro de todo.

Cuando la sequía cayó sobre la tierra, la gente en Egipto y otras naciones próximas, se acercaron al faraón desesperados por alimento, y José se los vendió. A medida que la sequía persistía, la gente eventualmente quedó sin dinero. traducido por agriculturers.com. Por lo que José intercambió granos por su ganado. No viéndose aliviados de la hambruna, la gente siguió volviendo por alimentos. Por lo que José les entregó el grano a cambio de sus tierras, dándole al faraón el control sobre toda la región.

Esta historia refleja efectivamente el uso de los productos agrícolas como divisa de intercambio. José recibió el conocimiento de la sequía por medio de una serie de sueños. Él usó esta información (o datos), en primer lugar para influir sobre la divisa del grano, y en segundo lugar, como un multiplicador de efecto, para darle al faraón el control completo de las tierras.

Hoy en día, siguiendo el establecimiento mundial de las monedas como divisas, el valor de los productos agrícolas está influido por la especulación de las cadenas globales de suministro y demanda. Con el aumento dramático de la población mundial y el crecimiento industrial, el movimiento de las reservas agrícolas se ha vuelto un gran negocio. Por consiguiente, los datos que influyen sobre la especulación de productos son altamente valiosos.

Los agricultores casi siempre cargan el peso del flujo y reflujo de esta especulación en la forma de precios inestables por sus productos. Por esta razón, ellos pueden ver el valor que los datos y el conocimiento pueden otorgarles a sus líneas de fondo.

Los agricultores intuitivamente entienden que los datos que generan pueden traer rentabilidades más altas, al incrementar la predictibilidad y la estabilidad en el mercado. No obstante, al igual que el resto de la cadena productiva, aún no han podido averiguar cómo hacer de esto una realidad práctica.

Refinar los datos es la clave

La serie del blog de Schmarzo explica que una salida debe ser primero commoditizada antes de que pueda funcionar como divisa. Para ilustrar este punto, él hace referencia al gurú del marketing Michael palmer, quien hizo notar que el petróleo no es un commodity viable en sí mismo. Como producto refinado, sin embargo, el petróleo toma el valor de una divisa. Palmer compara los datos con el petróleo. traducido por agriculturers.com. Los datos, al igual que el petróleo, obtienen un valor finito de divisa, una vez que ha sido refinado. El refinamiento es lo que hace a los datos útiles, y los convierte en un commodity, otorgándoles un valor real.

Para los agricultores, el valor de los datos reside en su facultad para asistir en la toma de mejores decisiones sobre dónde invertir en sus cultivos. Los datos tienen el potencial de provocar un impacto sobre los precios y las condiciones bajo las cuales Starbucks pasa ese billete de $10 a la cadena de valor al comprar café del agricultor. Los datos tienen también el potencial de resaltar al agricultor en su habilidad para conectarse y comunicarse con el mercado en relación a otros agricultores.

No cabe duda entonces, que algunos productores hayan cuestionado la verdadera naturaleza y el propósito del consumo de datos agrícolas. traducido por agriculturers.com. Los agricultores querrán saber cómo es que el efecto multiplicativo del consumo de sus datos, les permitirá un manejo más eficiente de sus recursos y servicios, generando más rentabilidad para sus negocios.

El desafío de la industria es desarrollar la tecnología que le permita la transferencia desde y hacia el agricultor, quien se mantiene como el principal agente de recolección de estos datos, así como también el principal beneficiario. Las complejidades inherentes de la cadena de producción agrícola representan un cuello de botella preocupante en la transferencia tecnológica para la agricultura en su totalidad.

De forma similar, muchas empresas tratan de vender a los agricultores soluciones tecnológicas, cada una con su propio enfoque para la recolección de datos y análisis. El agricultor, que aún está indeciso sobre el valor de los datos para su situación particular, contempla las aseveraciones contradictorias de estas empresas, y lucha para poder ver el valor práctico de estos datos para su campo, incluso aunque reconozca el valor de los datos para la industria como un todo.

Debemos abordar estos desafíos, porque, al igual que toda otra industria, la agricultora tiene que dirigirse hacia la era de la información. Esto significa que los agricultores tendrán que adaptarse en el contexto de circunstancias que impactan la producción y venta de sus cosechas. traducido por agriculturers.com. El verdadero valor de la información para los agricultores reside en su capacidad para ayudarles a adaptarse, sin tener que perder el control de sus campos, como tuvieron que hacerlo los agricultores en el tiempo de José.

Si los datos pueden ser considerados como el nuevo petróleo, entonces éstos deben encarnar los principios económicos que les permita a los agricultores el aprovechar su beneficio económico.

traducido por agriculturers.com.

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