La función del magnesio en el cultivo de plantas

El magnesio (Mg), junto con el calcio y el azufre, es uno de los tres nutrientes secundarios que requieren las plantas para un desarrollo normal, saludable. Se consideran secundarios debido a su cantidad y no a su importancia, evitemos confusiones. La falta de un nutriente secundario es tan perjudicial para el desarrollo de las plantas como la de cualquiera de los tres de carácter primario (nitrógeno, fósforo y potasio) o la deficiencia de micronutrientes (hierro, manganeso, boro, zinc, cobre y molibdeno). Además, en algunas plantas, la concentración de magnesio en el tejido es comparable a la de fósforo, un nutriente primario.

Función del magnesio: para realizar un trabajo adecuado, muchas de las enzimas pertenecientes a las células de las plantas necesitan magnesio. Sin embargo, la función más importante de este elemento es la de átomo central en la molécula de clorofila. La clorofila es el pigmento que da a las plantas su color verde y lleva a cabo el proceso de la fotosíntesis; también interviene en la activación de un sinnúmero de enzimas necesarias para su desarrollo y contribuye a la síntesis de proteínas.

Deficiencia: el magnesio tiene movilidad en las plantas, así que los síntomas de su deficiencia aparecen primero en las hojas más viejas: se tornan amarillas con venas verdes (i. e., clorosis intervenal). Aunque por lo general la disponibilidad del magnesio para ser absorbido por las plantas no resulta afectada significativamente por el pH de los sustratos para cultivo sin suelo, sí aumenta a medida que éste se incrementa. La deficiencia de magnesio a menudo es provocada por la falta de aplicación, pero también puede ser inducida si existen altos niveles de calcio, de potasio o de sodio en el sustrato.

Toxicidad: la toxicidad de magnesio es muy rara en los cultivos de invernaderos y viveros. En altos niveles, este elemento compite con el calcio y el potasio para ser absorbido por la planta, pudiendo causar deficiencia de ellos en el tejido foliar.

Dónde encontrar magnesio: el magnesio puede encontrarse en la caliza dolomítica empleada en la mayor parte de los sustratos para cultivo sin suelo, aunque por lo general no en la cantidad suficiente para satisfacer las necesidades de las plantas. En cuanto al agua, puede ser fuente de una considerable cantidad de magnesio; por lo tanto, antes de elegir un fertilizante, hágala analizar, pero si no le aporta por lo menos 25 ppm de este elemento, será necesario proporcionarlo mediante el producto apropiado. Revise las etiquetas de los fertilizantes que utiliza normalmente para saber si éstos aportan magnesio; si no es así, utilice las sales de Epsom, conocidas en el ámbito de la química como sulfato de magnesio heptahidratado (MgSO4.7H2O). Otra posibilidad es utilizar un fertilizante Cal Mag (contiene calcio y magnesio), pero, a diferencia de las sales de Epsom, los fertilizantes de este tipo son potencialmente básicos y harán que el pH del sustrato se eleve con el paso del tiempo.

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