La agricultura y ganadería industriales son unas de las principales responsables de la emergencia ecológica

La agricultura y ganadería industriales son unas de las principales responsables de la emergencia ecológica

Cada vez hay más razones para sumarnos a la Semana Mundial Sin Carne que empieza este lunes y finaliza el día 21. Aunque lo realmente importante es que reduzcamos drásticamente nuestro consumo de carne todo el año y optemos siempre por alimentos de origen animal que provengan de la ganadería ecológica y extensiva. A nivel individual, pero también en las instituciones. Te explico por qué.

1. España ya es el país de la UE que más carne consume

Esto equivale a unos 275 gramos diarios cuando las recomendaciones científicas internacionales marcan unos 300 gramos y las estatales entre 300 y 375 gramos… ¡A la semana! Para alcanzar unos niveles saludables y sostenibles en España tenemos que reducir un 84% nuestra ingesta actual de carne.

La agricultura y ganadería industriales son unas de las principales responsables de la emergencia ecológica

2. La agricultura y ganadería industriales son unas de las principales responsables de la emergencia ecológica y de las pandemias

El sector agroalimentario en su conjunto es el responsable de hasta un 37% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y solo el sector ganadero del 14,5%. En España las emisiones totales han bajado un poquito en el 2018, pero las de la ganadería han aumentado y suponen ya casi el 70% de las emisiones del sector agrícola español.

A esto hay que sumar otros impactos ambientales, como la pérdida de biodiversidad asociada a la deforestación (casi el 90% de la soja importada en la UE se destina a la ganadería industrial y además es transgénica), la escasez de agua (el 70% del agua dulce del planeta se utiliza en el sector agrícola y una gran parte para producir piensos y forrajes para animales) así como su contaminación por nitratos y la emisión de amoniaco.

Debido al incumplimiento de legislación ambiental en los dos últimos temas, la Comisión Europea abrió otro procedimiento de infracción contra España. Suma y sigue. Esto es la “marca España” que no sale en los anuncios de la industria cárnica.

Por otro lado, la comunidad científica estima que el 31% de los brotes de enfermedades emergentes están vinculados a los cambios de uso del suelo y muchísimos están asociados a la expansión agrícola para producir carne barata. Ahora somos más conscientes de que la mejor vacuna para reducir el riesgo de pandemias como la que estamos viviendo es cuidar al planeta.

3. El consumo de carne en las ciudades tiene un impacto directo en las emisiones

Muchas de las ciudades ya están al borde del colapso y son las responsables del 75% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, impulsadas por un modelo de consumo insostenible. Respecto a la alimentación, es el consumo de carne lo que más pesa en las emisiones de las ciudades de casi todos los continentes.

Es urgente reinventar las ciudades y en materia de consumo de carne hay ciudades que están dando importantes pasos, como Barcelona. Necesitamos que otras ciudades, así como las personas que viven en ellas, sigan su estela.

4. La ganadería industrial es una amenaza para el mundo rural

Por su impacto ambiental, por los malos olores que genera, por la persecución a las personas que denuncian los problemas que causan pero también porque es una amenaza al modelo de ganadería tradicional, la extensiva, que tiene un importante vínculo con el territorio

Cada vez hay menos granjas en el campo, pero cada vez hay más fábricas de carne. Desde los años 60 la población activa en el campo se ha reducido más de un 80% y, al contrario de lo que profesa la industria cárnica, la ganadería industrial no es la solución a la pérdida de empleo rural. Esto dice una reciente resolución del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental:

“(…) la explotación intensiva de ganado porcino basado en la concentración y la integración vertical características del nuevo modelo productivo repercuten, de acuerdo con la información aportada (INE 2010-2015), en el empleo agroganadero con la pérdida de puestos de trabajo, especialmente en el medio rural, y la tendencia a la sustitución de los agricultores y ganaderos profesionales por asalariados con rentas más bajas y precarias condiciones laborales.”

El excesivo consumo de carne en los países enriquecidos sólo es posible por un modelo de ganadería industrial que está destruyendo el planeta. Pero tú puedes darle la vuelta a la alimentación y empezar una auténtica revolución (alimentaria) con tu plato.

Come muchos más alimentos de origen vegetal y menos de origen animal y elige siempre que puedas alimentos ecológicos, locales y de temporada. Pero las instituciones también tienen mucho que hacer al respecto, como proponemos en nuestro último informe Darle la vuelta al sistema.

Planificar tus comidas es un paso muy importante y te damos la oportunidad en bandeja con este recetario para esta semana. Tienes también este otro, que permite un consumo saludable y sostenible y que respeta las recomendaciones internacionales de consumo de carne.

Todo lo que consumimos tiene una huella ecológica. Elegir bien es decisivo para nuestro futuro y el del planeta.

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