La agricultura de precisión lleva a la robotización

En Estados Unidos se proyectan inversiones millonarias para automatizar la maquinaria agrícola, lograr mayor eficiencia e incrementar los rendimientos.

El cálculo del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) es que la demanda mundial de productos agrícolas se duplica en los próximos 35 años, y que para satisfacer este incremento se necesita aumentar la productividad de todos los factores (PTF) en una proporción similar.

El componente clave del alza de la PTF es la inversión en investigación y desarrollo agrícolas (I&D), que posee una tasa de retorno es 20 a 1. El aumento de la PTF en la agricultura norteamericana ha experimentado una ganancia de 1,5% anual en los últimos 50 años; y ahora, para satisfacer el incremento de la demanda mundial, debe crecer a 3% por año o más en las próximas 3 décadas. Para que esto ocurra es necesario el auge más que proporcional de la I&D agrícola.

USDA estima que si el gasto en I&D agrícola aumenta 3,73% anual a partir de 2015, la producción agroalimentaria de EE.UU se incrementa 73% en 2050; y si la inversión en I&D trepa a 4,73% por año, el PBI agrícola aumentaría 83% en 35 años. El auge de la PTF es sinónimo de cambio tecnológico; y en EE.UU equivale a crecimiento del producto.

Las herramientas de agricultura de precisión, guiadas por GPS y que vuelcan datos a la "nube", permitirán "robotizar" buena parte de los trabajos agrícolas.
Las herramientas de agricultura de precisión, guiadas por GPS y que vuelcan datos a la “nube”, permitirán “robotizar” buena parte de los trabajos agrícolas.

Es lo que ha ocurrido en los últimos 60 años (1948/2008), en que el PBI agrícola creció 1,58% anual, con una similar alza de la PTF: 1,52% anual. Por eso el PBI agrícola fue 2 ½ superior en 2008 que en 1948, y ahora alcanzaría un nivel de incremento similar, sólo que en la mitad de tiempo. La inversión en I&D agrícola no es atemporal. Depende de las características de la revolución tecnológica en cada momento histórico.

Esa revolución actualmente es la denominada “agricultura de precisión”: incorporación de la totalidad de los procesos y procedimientos a la “nube” o “cloud computing”, lo que implica la desaparición de los promedios y de los rasgos indiferenciados de la economía de escala, en la búsqueda de previsión y precisión milimétricas.

Para esto se requieren inversiones gigantescas, que sólo en EE.UU pueden alcanzar a U$S 200.000 millones/ U$S 250.000 millones, provenientes de los grandes fondos de inversión globales.

La ecuación característica de la productividad agrícola norteamericana se revela en los siguientes términos: la población se duplicó entre 1948 y 2008, y el PBI agrícola creció 2,5 veces en ese período, y para ello se utiliza 25% menos de tierra y la fuerza de trabajo ha disminuido en 78%.

En esta etapa, los rendimientos de la soja se duplicaron, los del maíz se cuadruplicaron, y la productividad del trabajo aumentó 16 veces, con una PTF que es ahora 2,8 veces superior a la de hace 60 años.

La “agricultura de precisión” tiende por necesidad a la robotización. Guiada por GPS (Sistema de Posicionamiento Global), utiliza equipos cada vez más autónomos, que incluyen tractores automatizados, de tamaño sistemáticamente más reducido, y que por ello pueden multiplicarse sin límite alguno.

En el horizonte (10/15 años), surge una producción agroalimentaria en la que todas las tareas de labrantía son realizadas por centenares de pequeños robots, supervisados y conducidos a través de la “nube” en una actividad híper-eficiente, de extraordinario nivel de productividad. “EE.UU es el país del mundo en que el futuro llega primero”, Tocqueville.

Fuente: clarin.com

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