Ideas innovadoras frenan heladas de -6º en el campo

Es el caso de la enorme hélice móvil que hace que la temperatura suba.

Otro proyecto desarrollado en el país para combatir el efecto de las bajas temperaturas es un sistema de precalentamiento de agua que, gracias a un método de riego en altura, permite rociar agua tibia en los cultivos.

Las heladas están dentro de las mayores desgracias para la agricultura, razón por la cual se está en constante búsqueda de tecnología que permita paliar sus efectos. Un buen ejemplo es el uso de hélices en los campos para que muevan el viento y temperen el aire. El problema es que, al estar en una posición fija, sólo sirven para un área específica del predio y es necesario contar con muchas unidades para abarcar toda la extensión.

Lo anterior llevó a la empresa Zimex, con el apoyo del FIA, a diseñar un prototipo de hélice movible inteligente único en el mundo, que cuenta con un sistema que le permite tirar aire caliente y enfrentar así las heladas severas o polares, que pueden llegar hasta los siete grados bajo cero y abarcar alturas de hasta 20 metros.

“En este prototipo la hélice y la inyección de calor giran simultáneamente, y el viento caliente que se genera tiene un alcance de hasta 250 metros. Los resultados muestran que con este sistema la temperatura del suelo puede subir hasta seis grados celsius, permitiendo que las plantaciones estén más protegidas y no se pierda producción por el frío”, comenta Rodolfo Cortés, coordinador alterno del proyecto y director de la agencia de innovación Chile Sustentable.

El ejecutivo afirma que, a diferencia de las tradicionales hélices que giran 360 grados, éstas se pueden regular y controlar según la dirección del viento. “Es un gran desarrollo chileno que, además, ocupa sólo cinco litros de petróleo por hora, mientras que las otras rondan los 50 litros”.

El siguiente paso es lograr un producto comerciable, ya que el sistema de inyección de calor es como una especie de tubería resistente al calor, que se necesita modificar para que sea más atractivo. “Llegamos a una etapa de prototipo con buenos resultados y ahora lo que necesitamos es pasar a la fase de tener un producto más comercial. Vamos a postular a fondos Corfo para poder empaquetarlo, y creo que podría venderse en $22 millones, que es poca inversión frente al beneficio que tiene de salvar producciones completas”, afirma.

En tanto, el ejecutivo de innovación agraria del FIA, Emilio Rojas, afirma que “este proyecto ha arrojado buenos resultados en sus pruebas iniciales y se ha demostrado que existe un efecto benéfico de trabajar con calefactores en conjunto con la hélice. La industria se está preparando cada vez más en desarrollar soluciones eficientes para controlar el impacto de la temperatura en las plantaciones y reducir las pérdidas a los productores”.

Uso de agua caliente

Otro caso que apunta en este mismo sentido es el del agrónomo y académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, Fernando Santibañez, quién creó un sistema de precalentamiento de agua que, gracias a un método de riego en altura, permite rociar agua tibia para elevar la temperatura. El sistema mide siete metros de largo y funciona gracias a calderas de combustión que ocupan como energía desechos agrícolas. “Hemos logrado hacer sobrevivir plantaciones expuestas hasta seis grados bajo cero sin problemas”, dice sobre el proyecto que realiza en un campo de cítricos y paltos en Sofruco, Peumo. “Las heladas son el principal problema para el agro, en 2013 se perdieron US $ 800 millones porque se quemaron las plantaciones por temperaturas bajo cero”.

800 millones de dólares se perdieron durante el 2013 a causa de las heladas.

Debido al fuerte potencial de la energía geotérmica bajo los suelos de Chile, Geco Enterprises, junto a la Universidad UC David, está iniciando GeoChilly, un prototipo de sistema para extraer agua caliente del suelo y controlar así las heladas de uvas y cerezos. “Estamos explorando la forma de movilizar ese calor por la superficie porque es una energía limpia y disponible que se está perdiendo y que se puede usar cuando venga la helada. Si lo logramos será una revolución a nivel mundial porque también se le podrá dar otros usos, como calefaccionar casas”, explica Inés Zamora, asesora agronómica de Geco Enterprises.

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