Hojas simples y compuestas

Hojas simples y compuestas

La hoja compuesta es aquella que está formada por partes llamadas FOLIOLOS (también llamadas HOJUELAS), que son de aspecto similar a hojas, ya que poseen incluso un pequeño pecilo (llamado PECIOLULO). Sin embargo, mediante la detenida observación podemos diferenciarlos de varias maneras.

Hoja simple vs. hoja compuesta
Hoja simple vs. hoja compuesta

Foliolos en el mismo plano

Una característica que nos puede hacer sospechar que estamos ante una sola hoja compuesta, es que todas las hojuelas forman parte del mismo plano, ya que originariamente (en sus antepasados evolutivos) formaban parte de la misma lámina. Las hojas de una rama, salvo casos poco frecuentes, no comparten el mismo plano y se sitúan en pisos, normalmente orientados al sol.

Es importante destacar que los foliolos u hojuelas son segmentos (partes de lámina de una hoja separadas entre sí) que se unen al resto de la hoja a través de un peciolulo (o pequeño peciolo) como si fueran hojas independientes. Cuando los segmentos son, por así decirlo, sentados (sin peciolulo) no se puede hablar de foliolos.

En definitiva, si los segmentos que componen cada hoja son articulados (con peciolulo) se llaman foliolos y se trata de una hoja compuesta. Si los segmentos foliares no son articulados y son sentados o sésiles (sin peciolulo) se trata de una hoja dividida. Por supuesto, si la hoja sólo tiene un segmento es una hoja simple.

Yemas visibles
Yemas visibles

Sin yemas en las axilas

Otra característica que deberemos buscar es que en el punto de inserción de un foliolo (axila) jamás hay una yema, es decir, que nunca podría brotar una rama de ese punto. Lo que aparentemente es el peciolo o rabillo del foliolo no es más que uno de los nervios de la hoja. En las axilas de las hojas auténticas, sin embargo, sí hay yemas y, por tanto, desde allí pueden brotar nuevas ramas.

No siempre las yemas son tan visibles como las de la fotografía. A veces son diminutas e inapreciables. Pero las yemas, cuando brotan, forman nuevas ramas y éstas sí se pueden ver fácilmente.

Patrón que se repite

Un detalle que debemos observar para ver si son hojas simples o no es que las hojas compuestas, aún siendo más o menos complejas, tienen una forma definida, con lo que podremos comprobar que es un patrón que se repite en todas las hojas de la planta. Por ejemplo, en los tréboles todas sus hojas poseen 3 hojuelas y ese patrón se repite en todas las plantas de trébol (resulta tan difícil encontrar un trébol de 4 “hojas” que es símbolo de buena suerte).

Hoja compuesta, aparentemente simple
Hoja compuesta, aparentemente simple

La observación metódica

Para poder estar seguros de lo que vemos, es importante ser metódicos en nuestras observaciones.

Un primer vistazo a la imagen inferior nos sugiere una hoja simple con el margen hendido. Pero si nos fijamos bien, se trata de una hoja que en el extremo distal (extremo opuesto al punto de inserción en el tallo) sería simple con el margen hendido y en la parte proximal (cerca del punto de inserción en el tallo) es compuesta.

Si recorremos mentalmente el margen de la hoja encontraremos que en la base podemos tocar tanto el nervio principal como los secundarios, por lo que, a pesar del aspecto a priori, estamos ante una hoja compuesta.

FUENTE: botanipedia.org

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