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Frutas y hortalizas, más resistentes con biofertilizantes

La nueva generación de fertilizantes naturales, obtenidos a partir de materias primas vegetales y subproductos de la industria alimentaria, supone también una contribución al desarrollo de la agricultura sostenible, puesto que son capaces de reducir a la mitad e incluso sustituir por completo en determinadas condiciones, el uso de abonos químicos.

Los biofertilizantes tienen la misma función de activar el crecimiento y proteger a las plantas que los fertilizantes tradicionales, con la ventaja de que son inocuos para el medioambiente y el ser humano, según Ainia – Centro Tecnológico.

La nueva generación de fertilizantes naturales, obtenidos a partir de materias primas vegetales y subproductos de la industria alimentaria, supone también una contribución al desarrollo de la agricultura sostenible, puesto que son capaces de reducir a la mitad e incluso sustituir por completo en determinadas condiciones, el uso de abonos químicos.

Entre las principales alternativas a los fertilizantes químicos se encuentran los productos bioestimulantes, orientados a incrementar entre un 20% y un 30% la producción de los cultivos y los biodefensivos, que fortalecen el metabolismo de las plantas para que sean más resistentes a condiciones climatológicas adversas como la sequía o las plagas. Además, las aplicaciones de biocontrol mediante las que los microrganismos evitan plagas, mejoran la efectividad y minimizan la resistencia de los cultivos, evitando el uso de insecticidas químicos.

Mejorar los cultivos hortícolas

Entre los avances en el campo de la bioproducción, destaca la aplicación de tecnologías limpias de extracción basadas en fluidos supercríticos en materias primas vegetales para extraer, por ejemplo, compuestos naturales con propiedades biosanitarias que protegen a las plantas de patógenos como plagas, microorganismos, etc.

Asimismo, la producción de probióticos y/o zootécnicos para alimentación animal, o la generación de piensos funcionales compuestos de bioaditivos y bioestimulantes obtenidos a partir de microalgas y otros microorgansimos que mejoran la alimentación animal en el sector de la acuicultura, o la producción de microorganismos para la elaboración de vacunas para animales que pueden ser aplicables a gran variedad de sectores de la industria alimentaria.

Del mismo modo, de fracciones de productos vegetales ricos en proteínas, se pueden obtener biofertilizantes y bionutrientes naturales para plantas. Estos compuestos son muy demandados en el campo de nutrición vegetal por su capacidad de estimular la planta y mejorar su crecimiento sin necesidad de utilizar compuestos químicos.

La bioproducción

Con la aplicación de procedimientos basados en la bioproducción se obtienen productos de alto valor añadido a partir del uso y explotación en condiciones adecuadas de microorganismos vivos, que pueden ser de gran utilidad para sectores tan diversos como la industria alimentaria, la biomedicina, la cosmética y la agricultura. Sin embargo, la aplicación y obtención de productos derivados de estas técnicas pueden presentar costes elevados.

El primer paso para lograr que la bioproducción sea rentable y sostenible para la empresa es conseguir que el proceso sea viable, como puede ser el uso de medios de cultivo de bajo coste y de microorganismos aislados de entornos naturales, que permite optimizar la viabilidad económica de estos productos.

Además, existen aspectos legales, técnicos y de costes productivos que es necesario conocer para asegurar que el lanzamiento, distribución y comercialización de los productos biofertilizantes sea un éxito.

FUENTE:hortoinfo.es

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