Evolucionando de lo biorracional a lo agroecológico

Los sistemas de producción agrícola a nivel mundial se encuentran en constante mejora en función de la necesidad de incrementar la tasa de producción de alimentos que, además, deben cumplir diversos criterios de calidad e inocuidad.

En años recientes, el uso inadecuado de los recursos naturales y su alarmante deterioro han ocasionado bajos rendimientos en los suelos de cultivo, por lo cual diversas instituciones, entre las que destacan SAGARPA y FAO, han hecho énfasis en la necesidad de desarrollar métodos alternativos que permitan a los productores agrícolas satisfacer de manera sustentable la demanda de alimentos de origen vegetal para consumo humano, bajo esquemas reales de conservación y mejoramiento de los recursos naturales. Por lo anterior, es necesario el compromiso de los productores agrícolas a nivel mundial en reducir los efectos negativos causados por la contaminación por la aplicación de plaguicidas sintéticos, fertilizantes químicos granulados convencionales y materia orgánica caontaminada al hacer uso inadecuado de compostas agrícolas.

Producción biorracional

El concepto de producción agrícola biorracional consiste en crear mayor conciencia y responsabilidad de los productores en la utilización de métodos y tecnologías innovadoras bionanofemtotecnológicas, para el control de plagas y enfermedades de los cultivos. En este sentido, en los últimos años, como tendencia, han surgido productos que manejan el concepto “Bio”, como biopesticidas, bioestimulantes y otros denominados orgánicos, enfocados a reducir la dependencia del uso de químicos.

Para ello, los biopesticidas son formulaciones desarrolladas a base de compuestos activos de extractos de plantas, componentes microbiológicos, metabolitos y otros, que han sido implementados como una opción benéfica para los cultivos.

Además, con el fin de contribuir en el mejoramiento de problemas ambientales asociados al alto impacto de los residuos biológicos de la industria agrícola y ganadera, se utilizan compuestos de origen orgánico para la elaboración de enmiendas orgánicas, sin embargo, la mayoría de estas enmiendas carecen de un manejo y protocolosa de sanidad adecuados. Como sabemos, los microorganismos son esenciales para la descomposición y mineralización de la materia orgánica cruda, así como de la subsiguiente liberación de nutrientes de las plantas, sin embargo, algunos de estos microorganismos constituyen un severo problema latente para la salud de las personas, debido al uso de heces de ganado para fertilización de suelos, ya que estas prácticas obsoletas representan altos riesgos de contaminación por microrganismos patógenos como E. coli y Salmonella spp, entre ortros.

En relación a lo anterior, Siegfried Lübke describe serios problemas asociados a la producción de compostas a partir de heces de animales y el papel de los microorganismos en el suelo, los cuales podrían perjudicar severamnente la salud de los suelos al desarrollarse programas de inocuidad alimentaria, generando escenarios productivos antagónicos.

Nuevo concepto: producción agrológica

Debido a lo anterior, surge el concepto de producción agrológica, basado en metodologías científicas comprobables y verdaderamente racionales que busca romper el paradigma de los protocolos de producción convencional, evolucionando al uso de productos completamente inocuos libres de metales pesados, toxinas, que además sean ultra asimilables al ser compatibles con el metabolismo de la planta; todo lo anterior durante el ciclo productivo en cada una de las etapas fenológicas, usando productos que permitan y garanticen una verdadera recuperación y reacondicionamiento de los suelos de cultivo y que a la vez contribuyan al incremento en la calidad y el rendimiento de las cosechas.

Un ejemplo de ello que en el Instituto Lightbourn Research hemos comprobado, ha sido la alta capacidad y respuesta de los vehículos de nutrición coloidal, que por su diseño molecular con características amfífilas y enantiomórficas presentan una alta compatibilidad con la arquitectura celular y molecular de las estructuras internas y externas de las plantas y, por consecuencia, con su fisiología. Mediante trabajos de laboratorio y campo, se ha comprobado que las características de las moléculas coloidales amfífilas y enantiomórficas, logran establecer una compatibilidad energética sincrónica, lo que promueve el movimiento e ingreso eficaz de los nutrientes a traves de las membranas celulares, evitando gasto excesivo de energía, disminuyendo de manera significativa diversos tipos de estrés causasdos diractemente por el gasto excesivo de energía por asimilación de nutrientes.

Cualquier nueva metodología y tecnología aplicada para elevar la sustentabilidad de la relación del sistema Suelo-Planta-Agua-Atmósfera y Medio-Planta-Agua-Ambiente requiere de un adecuado manejo del cultivo, ya sea de campo abierto o de invernaderos altamente tecnificados, así como del acompañamiento puntual y la asesoría de empresas de vanguardia tecnológica que comienzan a ser conscientes de los efectos de la sobreexplotación de los suelos y la importancia del cuidado del medio ambiente; y que además aporten soluciones estratégicas para mejorar la calidad e inocuidad de la producción de alimentos vegetales para consumo humano y animal a la medida de las necesidades agrológicas que demanda la actual hiperproducción vegetal.

Contrariamente a lo que se piensa, asumir el compromiso de producir alimentos inocuos, más que elevar el gasto del mantenimiento productivo, incrementa la rentabilidad de los cultivos y contribuye a conservar el equilibrio del ecosistema, elevando la plusvalía del principal patrimonio del productor agrológico: sus suelos.

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