El mundo de la bionanotecnología en la inocuidad alimentaria (PARTE I)

El universo de la bionanotecnología es tan complejo como interesante, sumamente asombroso y con muchos descubrimientos para compartir y que pueden cambiar el curso de la humanidad. Estas fueron sólo unas de las conclusiones que tuve al finalizar de presenciar la conferencia “Estrategias bio-nanotecnológicas para el control de bacterias multirresistentes a través del uso de bacteriófagos” del 1er Congreso Internacional de Bayas y Fresas dentro del marco del Meister Media Worldwide Industry Summit.

El tema estuvo a cargo del Dr. Luis Alfonso Amarillas Bueno, director general del Instituto Lightbourn, el cual es un centro de investigación dedicado al desarrollo de aplicaciones bionanotecnológicas en diferentes líneas de investigación: una de ellas es la nutrición vegetal, y otra es el tema en que se va a enfocar este artículo: el desarrollo de estrategias innovadoras para el control de bacterias patógenas; las cuales afectan a nivel fitosanitario, como un tema que en los últimos años ha tenido mayor relevancia debido a la importancia que tiene en aspectos comercialización, como es el concepto de inocuidad alimentaria.

Bacterias multirresistentes

¿Cuál es la importancia y relevancia que tiene esta temática? De acuerdo con el Dr. Amarillas Bueno, las bacterias multirresistentes son consideradas por la FAO y por la OMS como uno de los problemas más grandes a resolver en los próximos años y uno de los retos más difíciles de afrontar porque cada vez hay menos alternativas eficientes para eliminar este tipo de patógenos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se estima que para el año 2050 la población mundial incremente un 30%, alcanzando los 9,700 millones de habitantes en el planeta, quienes demandarán más alimentos. Para poder satisfacer esto, el sector agroindustrial debe producir 70% más alimento del que hace actualmente con las mismas tierras de cultivo, algo bastante difícil de lograr pero que, con ayuda de innovaciones tecnológicas, puede ser posible.

Amarillas Bueno señala que existen dos aspectos a los que debemos hacerle frente en los próximos años:

1.- El aspecto fitosanitario. La relevancia que tiene el ataque por agentes fitopatógenos a los diversos cultivos es enorme: la FAO señala que anualmente se pierden entre el 20 y el 40% del total de las cosechas a nivel mundial. “Si nosotros pudiéramos reducir esas pérdidas en gran medida, podríamos contribuir al reto de producir 70% más de alimento. Es decir, ya por lo menos cumpliríamos con la mitad”, dice.

2.- Inocuidad alimentaria. Si se minimizan los embargos a la producción de alimentos debido a fallas en la inocuidad alimentaria se podría cumplir el otro 30%, con lo que se podría cubrir por completo lo que la FAO demanda.

Desafortunadamente, dice, con diversos factores asociados al cambio climático se espera que exista el riesgo de una redistribución geográfica de plagas y enfermedades, es decir, que ahora ataquen a cultivos que antes no eran vulnerables en el país. “Un ejemplo claro de ello fue lo ocurrido en el periodo 2009-2013 cuando se presentaron por primera vez casos de Dragón Amarillo en la citricultura mexicana”, explica.

Por si esto fuera poco, el Dr. Amarillas Bueno comenta que, aunque ciertamente el aspecto comercial es muy positivo para la agricultura, desafortunadamente también tiene un “pequeño” lado negativo: actualmente México tiene 57 tratados comerciales vigentes con más de 100 países alrededor del mundo, pero con dichos acuerdos también vienen indirectamente 1,278 plagas y enfermedades que pueden ser introducidas al país. Y aunque SAGARPA hace un importante esfuerzo para evitar esto, el riesgo es latente.

Inocuidad alimentaria

Recalca que otro aspecto importante es la inocuidad alimentaria. Ya que es tan serio que en Latinoamérica anualmente se presentan 77 millones de casos de enfermedades transmitidas por los alimentos; en el caso de México, el 25% de la población es vulnerable al ataque de este tipo de patógenos que afectan la salud humana. De hecho, 1 de cada 10 personas anualmente se enferman debido a estos tipos de patógenos.

Y para darnos una idea de los costos o el impacto económico que tienen los riesgos asociados a la inocuidad alimentaria, el director general del Instituto Lightbourn comenta que tan sólo en Estados Unidos se pierden debido a ellas más de 15 mil 600 millones de dólares; esto por embargos a la producción, costo por tratamiento a las personas enfermas, ausentismo laboral, etc. En el mundo, dice, se cree que las cifras ascienden a billones de dólares.

Anteriormente, los principales agentes patógenos asociados a la inocuidad alimentaria eran de origen viral, pero en los últimos cinco años el 53% de los casos que se reportan alrededor del mundo son de origen bacteriano.

Estas bacterias pueden ocasionar diferentes problemas a la salud humana y es importante mencionar que las infecciones ocasionadas por éstas son una de las principales causas de mortalidad en el mundo, por lo que son consideradas un serio problema de salud pública.

Agentes patógenos

Amarillas Bueno destaca que los principales agentes patógenos asociados a frutas y hortalizas reportados a nivel mundial son cinco principales: salmonella, campylobacter, shigella, staphylococcus aureus y escherichia coli.

En el caso de la agricultura es algo similar a lo que ocurre en la salud humana, señala que existen aproximadamente más de 100 especies bacterianas capaces de inducir daño a diferentes tipos de cultivos, ocasionando pérdidas económicas estimadas en billones de dólares alrededor del mundo.

Agrega que una característica que tienen todas las bacterias que atacan a cultivos es que tienen múltiples variantes patogénicas, es decir, hay diversas cepas que pueden atacar a un mismo cultivo.

También poseen múltiples factores de virulencia, es decir, proteínas que ocasionan diferentes daños en las plantas. Asimismo, desarrollan resistencia; y, por ello, los esquemas de control se prevé que sean cada vez menos eficaces.

Asimismo, comenta el director general del Instituto Lightbourn, las bacterias son de muy fácil diseminación, pueden ser distribuidas de un estado o un país a otro. Existen diferentes mecanismos para penetrar a la planta y afectar al cultivo. Además, otra característica de las bacterias es que se pueden encontrar en estado de latencia, incluso durante años en diferentes nichos, sin mencionar que tienen una rápida reproducción.

Queda claro que son un peligro inminente y latente, no sólo en nuestro país, sino en el resto del mundo. En la siguiente parte del artículo hablaremos sobre lo que el Dr. Amarillas Bueno señala como una de las grandes soluciones a este problema: el uso de la bionanotecnología para el control de bacterias multirresistentes a través del uso de los bacteriófagos.

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