El aire en la respiración de las plantas

El proceso de respiración en las plantas consiste en usar los azúcares producidos en la fotosíntesis, además del oxígeno, para producir energía que es utilizada para el crecimiento de la planta. De muchas maneras, la respiración es lo opuesto a la fotosíntesis. En condiciones naturales, las plantas producen su propio alimento para sobrevivir.

Las plantas usan el dióxido de carbono (CO2) de el ambiente para producir azúcares y oxígeno (O2), que se pueden utilizar como fuente de energía más adelante. Si bien la fotosíntesis ocurre solo en las hojas y los tallos, la respiración ocurre en las hojas, los tallos y las raíces de la planta. El proceso de respiración se representa como lo siguiente:

C6H12O+ 6O2 → 6CO+ 6H2O + 32 ATP (energía)

Al igual que con la fotosíntesis, las plantas obtienen el oxígeno del aire, a través de los estomas. La respiración se realiza en la mitocondria de la célula; a la respiracion que se hace en presencia de oxígeno se le conoce como “respiración aerobica”. En las plantas, hay dos tipos de respiración: la respiración oscura y la fotorrespiración. La primera puede ocurrir en presencia o ausencia de luz, mientras que la segunda ocurre únicamente en la presencia de luz.

Función de la temperatura del aire: La respiración de la planta ocurre las 24 horas del día, pero la respiración nocturna es más evidente después de que finaliza el proceso de la fotosíntesis. Durante la noche, es muy importante que la temperatura sea más fría que durante el día, ya que las plantas pueden experimentar estrés. Imagine a un corredor en una maratón. El corredor respira a una mayor velocidad que una persona en reposo; por lo tanto, la velocidad de respiración de un corredor es mayor y la temperatura del cuerpo aumenta. Se aplica el mismo principio a las plantas, si aumenta la temperatura durante la noche, aumenta la velocidad de respiración y, por consiguiente, aumenta la temperatura de la planta. Esta acción podría tener como resultado daños en las flores y un débil crecimiento de las plantas.

Las raíces necesitan oxígeno: Como se mencionó anteriormente ¡las raices también respiran! Una de las funciones del sustrato es servir como zona de intercambio de aire entre la zona de la raíz y la atmósfera. En otras palabras, las raíces respiran oxígeno al igual que nosotros. Cada especie de plantas tiene diferentes requerimientos de oxígeno en su sistemas radicular. Por ejemplo, el sistema de raíces de las flores de Pascua necesita mucho oxígeno, por lo que conviene usar un sustrato con alta aereación; sin embargo, las hostas pueden sobrevivir bien con un sustrato con alta capacidad de retención de agua. Un mecanismo de defensa para las plantas en anegaciones o en condiciones excesivamente secas es producir raíces aéreas desde el tallo, justo sobre la copa de la raíz; sin embargo, la humedad relativa del ambiente debe ser alta para sostener el crecimiento de la raíz fuera del sustrato.

Condiciones ideales para la zona de la raíz: La clave para el crecimiento ideal de la planta es mantener el ambiente óptimo de la zona de la raíz sin sacrificar las finanzas. ¿Sabías que las raíces pueden obtener el oxígeno del agua para la respiración, aunque no tanto como del aire? Por lo tanto, es importante regar las plantas hasta lograr cierto drenado (se recomienda 15 a 30 % por volumen), ya que cambiará el aire estancado antiguo por oxígeno fresco. Otro factor que debe considerar es la temperatura del sustrato. A medida que aumenta la temperatura en la zona de la raíz, disminuye la concentración de oxígeno del agua.

La importancia del aire en los sustratos orgánicos: Es más importante considerar la respiración de la raíz en la producción orgánica, ya que la zona de la raíz está llena de microorganismos responsables de convertir los nutrientes orgánicos en iones utilizables para la planta. Estos microorganismos necesitan oxígeno ya que también cumplen una función y respiran, por lo que el sustrato debe mantener la cantidad de oxígeno suficiente tanto para las plantas como para los microorganismos. Por lo tanto, una buena idea es seleccionar un sustrato de alta porosidad y usar recipientes más profundos, ya que tendrán un buen drenaje después del riego y dejarán una buena reserva de aire.

Autor: Jose Chen Lopez

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