Conozca la historia de la cochinilla, colorante natural y ecológico

Conozca la historia de la cochinilla, colorante natural y ecológico

La cochinilla es un pequeño insecto parásito que vive en las pencas de los nopales, a partir del cual se produce uno de los colorantes naturales más apreciados en el mundo: el ácido carmínico o rojo carmín.

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El nombre científico de este insecto es dactylopius coccus, pero también se le conoce como grana cochinilla. La especie es originaria de países como México, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile.

Un artículo de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, en México (Conabio) cuenta cómo la cochinilla era sumamente valiosa para las culturas prehispánicas. Incluso, los tlatoanis aztecas cobraban como tributo costales llenos de la grana cochinilla.

Posteriormente, durante la época de la Conquista, los españoles incluyeron a la cochinilla en su sistema de tributos.

“La cochinilla se utilizaba para teñir los ropajes de la nobleza y de los eclesiásticos; posteriormente con grana se tiñeron también las chaquetas del ejército británico. Comenzó así un verdadero auge de la industria de la grana. En 1575, en algunos lugares de Oaxaca la cochinilla llegó a adquirir tal importancia que alcanzaban a recoger cerca de 7 000 arrobas (80 542 kg) en un año”, detalla el documento de la Conabio.

La aparición de los colorantes artificiales dio al traste con el comercio de la cochinilla. Pero la reciente prohibición o limitación para uso alimentario y cosmético de algunos colorantes sintéticos ha vuelto a dar alas a esta actividad.

Yogures y refrescos de fresa, helados, incluso vino, también productos cosméticos, pinturas y ropa, presentan vivos colores gracias al carmín extraído de estos insectos. Un producto natural, sano, ecológico y sostenible, de gran interés para la educación, el arte, la moda, la gastronomía o el turismo.

Actualmente, la grana cochinilla tiene como principales consumidores a los Estados Unidos, Alemania, Francia, Corea, México y Reino Unido; Perú es el principal productor.

Un mundo por redescubrir, abierto a emprendedores, especialmente a los más jóvenes.

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