China cultivando en la Antártida

China cultivando en la Antártida

“La comida en las estaciones chinas de investigación de la Antártida es la mejor”, destaca con orgullo Wang Tao, jefe adjunto de la Estación de Investigación Kunlun de China en la Antártida, en reciente programa de televisión cuando se refirió a los detalles de la vida cotidiana de los investigadores en ese remoto lugar.

Wang también precisó a los televidentes que los investigadores descargan miles de toneladas de mercancías en tierras cubiertas de nieve, construyen casas a temperaturas de 30 a 40 grados centígrados bajo cero o se tumban en los campos de nieve durante horas para reparar un vehículo.

A menudo, los científicos de las estaciones de investigación en la Antártida no pueden bañarse durante dos meses ni pueden volver a casa durante más de 500 días. Tampoco pueden acercarse a menos de cinco metros de los pingüinos, reveló Wang, técnico a cargo de las necesidades diarias y el apoyo logístico de los investigadores de la estación Kunlun.

Wang ha trabajado en la Antártida durante ocho años, y ha sido apodado “el mayordomo de la Antártida” debido a su meticuloso cuidado de los miembros de los equipos de investigación.

Gracias a su entrega y apoyo, Wang ha garantizado los esfuerzos de generaciones de científicos. Hay que destacar que China es el único país de gran envergadura que no ha tenido que lamentar la muerte de ninguna persona durante sus expediciones a la Antártida.

Mucha gente puede pensar que estar en la Antártida le permite acercarse a los pingüinos, pero escuchar que “los pingüinos están llegando” es lo que más tememos oír, asegura Wang.

“De acuerdo con el Tratado Antártico, los seres humanos no están autorizados a entrar en contacto con ninguna vida silvestre, incluidos los pingüinos”, precisa Wang, explicando que incluso cuando un grupo de pingüinos llega a las estaciones de investigación los especialistas sólo pueden observarlos desde lejos y esperar a que se vayan.

La vida en la Antártida fue dura al principio, ya que los investigadores sólo podían comer carne y no había ninguna fruta o verdura disponible, recuerda Wang.

En un intento por mejorar la situación, Wang y sus compañeros de equipo comenzaron a construir invernaderos para cultivar verduras y frutas. Utilizan una solución nutritiva para alimentar las plantas, humidificadores para evitar la sequedad y hasta le ponen música ligera las 24 horas del día para asegurarse de que las plantas “crecen felices”.

“El invernadero de hortalizas ha permitido que podamos comer verduras hasta saciarnos”, Wang reveló ufano.

Como es fácil que la gente en la Antártida caiga en un estado de ánimo depresivo, China ha construido una red de comunicación para sus estaciones.

Desde 2017, los investigadores de la estación de investigación china Zhongshan han podido hacer llamadas telefónicas en cualquier momento dentro de un radio de dos kilómetros de la estación y tienen acceso a Internet las 24 horas del día.

La rápida velocidad de Internet en la estación ha atraído incluso a los investigadores de la estación rusa, que viajan en una moto de nieve hasta la estación de Zhongshan para jugar al baloncesto con los investigadores chinos y utilizar su red de vez en cuando, explica Wang, y añade que los investigadores rusos también invitan a sus homólogos chinos a su estación para disfrutar de su sauna.

Wang asegura que los equipos de investigación de diferentes países suelen visitarse, intercambiar ideas y ayudarse mutuamente.

“Aunque la Antártida es el lugar más frío de la Tierra, los miembros de los equipos de expedición de diferentes países tienen corazones cálidos”, exclama “el mayordomo de la Antártida”.

Los equipos chinos de expedición a la Antártida también han proporcionado ayuda incondicional a los equipos de expedición extranjeros.

El 25 de diciembre del 2013, en su camino a una tarea de investigación, el rompehielos chino de investigación polar Xuelong recibió la llamada de auxilio de más alto nivel en el mar de Australia. La parte australiana informó a los investigadores chinos que el buque de expedición ruso Akademik Shokalskiy había quedado atrapado por los témpanos de hielo y que 52 miembros de la tripulación del buque de investigación necesitaban ser rescatados urgentemente.

Al principio, Xuelong trató de ayudar pero no pudo acercarse. Finalmente, los investigadores chinos enviaron el helicóptero Xueying, que tiene Xuelong a bordo, para trasladar a la tripulación australiana. Wang subrayó que el Xueying hizo seis viajes de ida y vuelta para salvar a todos los miembros del buque australiano.

Los esfuerzos de rescate del equipo chino no sólo mostraron el espíritu de asistencia mutua, sino que también encarnan el espíritu antártico, afirmó el capitán del buque ruso en un mensaje de agradecimiento enviado más tarde al equipo de investigación chino.

Los equipos de expedición chinos también han ayudado a Australia a trasladar los restos de los miembros del equipo que han muerto en la Antártida, han ofrecido refugio a un equipo de expedición ruso después de un incendio y han salvado la vida de investigadores indios heridos, agregó Wang.

“En la familia antártica nunca separamos el trabajo del deber, ni tampoco pensamos en la nacionalidad y la raza durante un rescate”.

“Durante 35 años, los equipos de expedición chinos han escuchado con frecuencia que China es el socio más fiable en la Antártida”, concluyó Wang.

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