Buenas prácticas en manejo de fertilizantes

Buenas prácticas en manejo de fertilizantes

Bogotá. El concepto de buenas prácticas de manejo para los fertilizantes en la agricultura, no se considera nuevo dentro las prácticas convencionales en los cultivos.

Este concepto fue introducido en el sector desde aproximadamente hace 20 años, bajo la figura de las BPMs, las cuales tenían que ver con todo aquello que lograra un impacto positivo en el potencial de rendimiento de los cultivos, la entrada eficiente de todo tipo de insumos al sistema agrícola y la protección del medio ambiente.

Por tal razón, el manejo de nutrientes merece atención especial, debido a que tiene efectos directos en el potencial de rendimiento de los cultivos e impactos en las condiciones medio ambientales.

El acercamiento a la implementación de este modelo es menos complejo de como se considera: aplicar el elemento indicado en la cantidad necesaria en el momento y en el lugar indicado. En otras palabras fuente adecuada, dosis y frecuencia de aplicación correcta igualmente que una correcta ubicación en el suelo.

Cuando se hace referencia a la fuente adecuada, se refiere al fertilizante portador de un determinado elemento, por ejemplo para el caso del Nitrógeno, este puede venir en forma ureica, amoniacal o nítrica. Normalmente la elección de la fuente o tipo de producto se realiza en gran medida basada en el costo por unidad de fertilizante. No obstante, se deben tener en cuenta consideraciones como las condiciones Fisico-quimicas del suelo, que le van a permitir un adecuada disolución y por ende una muy buena absorción por parte de la planta, y un efecto a corto y a largo plazo en el esquema de manejo nutricional. De la mano con la fuente adecuada, se encuentra la dosis indicada, basado en que la cantidad de nutriente suficiente para satisfacer la necesidades de las plantas, maximiza el rendimiento, manteniendo una alta eficiencia (relación beneficio- costo) en el uso de los recursos. Dosis inferiores a las requeridas se traducen en deficiencias y a largo plazo en caídas drásticas de la producciones en contraposición de dosis altas que son ineficientes ya que no aumentan los rendimientos (consumos de lujo), convirtiéndose en sobre costo, así como de dosis excesivas que pueden inducir a perdidas en producción por efectos tóxicos.

Los requerimientos nutricionales de los cultivos, varían de acuerdo con el estado de desarrollo del mismo, siendo los requerimientos en la etapa vegetativa y etapa productiva totalmente diferentes. Durante el crecimiento vegetativo es mayor la demanda de elementos como Nitrógeno y Fósforo, y elementos como potasio son mayormente absorbidos en etapas reproductivas. Basado en esto se busca una sincronización entre la edad y el elemento aplicado, lo cual hace referencia al momento indicado de aplicación. El no llevar a cabo este procedimiento hará que los elementos se muevan del perfil del suelo no estando presentes para cuando la planta los requiera.

Los fertilizantes son indispensables para los modelos de producción en la agricultura moderna, para cumplir con las metas de rendimiento pero estos deben ser usados de manera correcta.

FUENTE: mundoagropecuario.com

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