Alrededor del 70% del trabajo infantil se produce en la agricultura

El director general de la OIT, Guy Ryder, destaca la importancia de abordar las causas profundas del trabajo infantil, como el trabajo familiar no remunerado en la agricultura, durante su intervención en una mesa redonda sobre el trabajo infantil organizada al margen de la Conferencia Internacional del Trabajo.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo, Guy Ryder, insta a adoptar medidas urgentes para hacer frente a las causas económicas profundas del trabajo infantil, señalando que es necesario prestar atención no solo a las cadenas mundiales de suministro, sino también al trabajo familiar no remunerado en la agricultura.

“El desafío no concierne solo los productos comercializados a nivel global como los textiles, el tabaco y el cacao, se trata también de los mercados locales de sorgo, mijo, y ladrillos, así como del trabajo doméstico”, declaró durante una mesa redonda organizada al margen de la Conferencia Internacional del Trabajo, en vísperas del Día mundial contra el trabajo infantil, que se celebra hoy 12 de junio.

Ryder recordó que unos 152 millones de niños entre 5 y 17 años son víctimas del trabajo infantil en el mundo. Entre 2012 y 2016, “prácticamente no hubo una reducción en el número de niños entre 5 y 11 años en situación de trabajo infantil, y el número de los más vulnerables, los más jóvenes que realizan trabajos peligrosos en realidad aumentó”. Esto se debe en parte, agregó Guy Ryder, al incremento del trabajo infantil en la agricultura, que principalmente es trabajo familiar no remunerado. “Estos niños generalmente comienzan a trabajar a los seis o siete años y con frecuencia realizan trabajos peligros cuando son mayores”.

El evento en Ginebra celebró también el 20.o aniversario de la Marcha Mundial contra el Trabajo Infantil, que tuvo su momento culminante en 1998, cuando cientos de participantes, entre ellos niños, subieron al escenario de la Conferencia Internacional del Trabajo, donde los delegados preparaban el terreno para la adopción en 1999 del Convenio núm. 182 de la OIT  sobre la Eliminación de las peores formas de trabajo infantil.

Kailash Satyarthi, de India, defensor de los derechos de los niños y Premio Nobel de la Paz, quien dirigió de marcha, dijo en la mesa redonda que todavía queda mucho por hacer. “Si los niños siguen atrapados en las cadenas de suministro, si los niños siguen sometidos a la esclavitud, si los niños siguen siendo vendidos y comprados como animales –algunas veces por un precio inferior al de un animal– para trabajar en los campos y las granjas, en los talleres y en las fábricas, o en los hogares como trabajadores domésticos, esto es una deshonra para la humanidad”, declaró.

Basu Rai, de Nepal, el participante más joven de la marcha que llegó a Ginebra en 1998, declaró: “Todavía hay 152 millones de niños que siguen atrapados en una especie de esclavitud. Este es el momento de actuar colectivamente”.

El momento más emotivo llegó cuando Zulema Lopez relató sus días como trabajadora infantil en Estados Unidos. “A los siete años… era habitual para mí levantarme a las 5 en punto de la mañana, ponerme los zapatos y la camiseta e ir a trabajar bajo el sol abrasador, baldes de entre 10 y 15 kilos de pepinos a mi lado, para poder subsistir”.

Sue Longley, secretaria general de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA), señaló la necesidad de seguir prestando la máxima atención a la agricultura, sector donde se encuentra alrededor del 70% del trabajo infantil.

Nazrene Mannie, de la junta directiva de Business Unity Sud Africa, puso de manifiesto la dificultad de combatir el trabajo infantil cuando tiene lugar en las granjas o empresas familiares, con frecuencia oculto de la vista del público.

Este año, el Día mundial contra el trabajo infantil, se propone además promover la seguridad y la salud de los trabajadores jóvenes. Al hablar sobre este tema, Mariam Kamissoko, de la Caja Nacional de Seguridad Social de Costa de Marfil, indicó que la tasa de accidentes de los trabajadores jóvenes es más alta que la de los trabajadores mayores.

FUENTE

Deja un comentario