Agtech en el agro: cuáles son los modelos para financiar un proyecto

A nivel global podemos señalar al menos dos estrategias para financiar proyectos innovadores para que se vuelvan escalables: por un lado, la adquisición de startups por parte de grandes compañías, y por otro la captación de fondos de forma individual con inversores “ángeles” o fondos institucionalizados por parte de los emprendedores.

La adquisición de innovación por parte de las grandes empresas es una estrategia típica en todas las industrias. En Agtech la tendencia es el achicamiento interno de los equipos de I+D y la consolidación de modelos como el de la industria farmacéutica, donde comprar la innovación desarrollada puertas afuera es la norma.

Este modelo arroja grandes dividendos para los emprendedores y los inversores, y por el lado de las grandes compañías, la apuesta es un desarrollo menor al interior de sí misma. Esto representa menores costos y mayor potencia en el desarrollo del mercado.

Algunos ejemplos que muestran los frutos de este tipo de deal, sucedieron en 2017 y marcan puntos de inflexión en Agtech:

Blue River fue comprada por John Deere: en este deal, el precio de adquisición fue aproximadamente cuatro veces mayor a la valuación que la compañía obtuvo en su última ronda de financiación.

Granular adquirida por Dupont: en este caso, se logró llevar los ingresos de Granular a 100 veces más, muy lejos de los ingresos típicos que pueden esperar las compañías de software. Además de ingresos muy superiores, cuando las startups son adquiridas por grandes compañías llegan rápidamente al mercado y de la mano de una marca fuerte.

La búsqueda de fondos

Algunos emprendedores deciden captar fondos de capital privado a su debido tiempo y continuar con el desarrollo de forma autónoma. Sin embargo, esto representa algunas dificultades que deben tenerse en cuenta. Primero, el riesgo de implementar plataformas de comercialización y distribución para productos que requiere una expertis particular y, en segundo lugar, los costos iniciales para construir una fuerza de ventas para sus productos para competir con los grandes minoristas.

En este modelo las empresas que tienen mejores perspectivas son las dedicadas al Big Data. No obstante, debemos tener en cuenta que apostando al desarrollo propio los emprendedores pueden diversificar a sus clientes y no sólo atenerse al mercado corporativo.

El desarrollo de las empresas de tecnología para el agro pueden financiarse vía dos modelos: ser un exit, es decir vender el producto desarrollado a una compañía con presencia fuerte en el mercado o apostar al desarrollo autónomo en diferentes etapas:

Inversión inicial o presemilla que se suele denominar las 3F (family, friends and fools) para dar una primera forma a su modelo de negocio

Inversión semilla: cuando la startup tiene el producto terminado y lanzado, además de un modelo de negocio definido y comienza a vender

Crecimiento o comúnmente llamado Growth (rondas A, B, C,D, por ejemplo) que se trata de captar cantidades mucho mayores de capital. Generalmente, sólo pueden participar en estas rondas, que comienzan a partir de los 500 mil dólares, los fondos de capital riesgo capaces de aportar fondos bastantes más elevados a los inversores anteriores.

El objetivo, en definitiva, es precisamente llegar a ese deseado exit (la adquisición o salida a bolsa de la compañía) que beneficia a todos los que han invertido en la empresa a lo largo del tiempo y han mantenido su inversión. Este es el caso de Business Farmer Network.

No hay una mejor opción que otra, y hasta son complementarias, sólo que es importante que un emprendedor tiene que tener en claro cuál va a ser su estrategia de captación de fondos y de crecimiento en todo momento.

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