Abonos verdes, alternativa a la utilización de fertilizantes

Abonos verdes, alternativa a la utilización de fertilizantes

Colombia. La mezcla del pasto imperial (graminia) y la canavalia (leguminosa) es una alternativa agroecológica y económica para abonar los suelos.

Los conocidos abonos verdes son cada vez más importantes, pues ayudan a mitigar el impacto ambiental que generan los fertilizantes. Dentro de sus bondades se encuentra la conservación intacta de los nutrientes del suelo para su reutilización en ciclos de sembrado.

Las pruebas de abonos verdes se realizaron sobre cultivos de maíz en una finca de El Mezón, Palmira
Las pruebas de abonos verdes se realizaron sobre cultivos de maíz en una finca de El Mezón, Palmira

La necesidad de utilizarlos surgió por parte de la comunidad de El Mezón, ubicada a 1.712 metros sobre el nivel del mar, en el corregimiento de La Buitrera, en Palmira. Allí, por problemas de acceso y desplazamiento, los pequeños agricultores de maíz no tienen cómo abonar la tierra.

Esta situación motivó a Andrés Felipe Vergara, magíster en Ciencias Agrarias, a realizar una investigación que solventara dichas dificultades.

Dentro de los resultados de su investigación, encontró que la canavalia aporta nitrógeno y se descompone rápidamente, y el pasto imperial aporta carbono y se deshace de forma más lenta.

Por esta razón, decidió realizar una relación carbono-nitrógeno, mediante la creación de una materia que mezcla la graminia y la leguminosa y estimula la dinámica de los microorganismos del suelo. Este efecto, conocido como “priming”, que se da entre dos y cuatro semanas, tras adicionar la materia orgánica, estimula el crecimiento de la planta.

Para corroborar la primera prueba y el aporte de estos abonos verdes, Vergara volvió a hacer ensayos en cinco parcelas de diez metros cuadrados con cultivos de maíz.

Como tratamientos manejó el testigo (suelo sin ningún abono), la fertilización convencional con insumos químicos, los abonos verdes, el compost (residuos de cocina y cosecha que al madurarse entre 50 y 150 días genera una tierra que sirve como abono) y una mezcla de compost y abonos verdes. Los cultivos se evaluaron cada 3, 90 y 120 días.

Los resultados fueron satisfactorios en la mezcla, ya que se puede incorporar sobre los suelos o en su interior. Así, se estimula la flora de la tierra, se liberan los nutrientes que logran ser aprovechados por los cultivos y se brinda mejor follaje, vitalidad y tamaño de los frutos.

Según el joven investigador, los resultados son iguales o mejores que la utilización de fertilizantes si se mantienen estas prácticas agroecológicas a largo plazo.

FUENTE: agenciadenoticias.unal.edu.co

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